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Y ahora Burke quiere corregir y juzgar al Papa.

Cardinal Raymond Leo Burke, the former bishop of La Crosse who now serves as chief justice of the Vatican supreme court, greets people after holding mass Thursday, December 4, 2014 at Trinity Academy in Pewaukee, Wis. The 150 student student school espouses a traditional Roman Catholic education. Thursday evening he will speak on education as a means of cultural transformation at the Country Springs Hotel in Waukesha. As part of the event, Burke will sign copies of a new book he co-authored, titled, "Remaining in the Truth of Christ." A Wisconsin native, Burke served as bishop of St. Louis before going to the Vatican in 2008. He was made a cardinal two years later. Burke confirmed in October that Pope Francis plans to remove him as prefect of the Vatican's Supreme Tribunal of the Apostolic Signatura, and install him in the largely ceremonial role as patron to the Sovereign Military Order of Malta. MARK HOFFMAN/MHOFFFMAN@JOURNALSENTINEL.COM

El pasado 19 de septiembre cuatro cardenales, Walter Brandmüller, que fue presidente del Pontificio Comité de Ciencias Históricas, Raymond L. Burke, patrón de la Soberana Militar Orden de Malta, y los arzobispos eméritos Carlo Caffarra (de Boloña) y Joachim Meisner (de Colonia), entregaron una carta al Vaticano donde pedían al Papa que aclarara algunas dudas sobre la interpretación de la exhortación post-sinodal «Amoris laetitia».

En la carta, dada a conocer el pasado lunes por el periódico L’Espresso, los cardenales indican que «hemos constatado un grave extravío de muchos fieles y una gran confusión en relación con cuestiones muy importantes para la vida de la Iglesia» refiriéndose al capitulo 8 de la Exhortación Apostólica.

Los 4 cardenales hicieron publica la misiva debido a la falta de respuesta del Santo Padre indicando que esperan «que nadie interprete el hecho según el esquema “progresistas-conservadores”: estaría completamente fuera de lugar. Estamos profundamente preocupados por el verdadero bien de las almas, suprema ley de la Iglesia, y no por que regrese en la Iglesia alguna forma de política».

Los «graves extravios» y «muy importantes problemas» giran en torno a la admisión a la Eucaristía de los divorciados vueltos a casar. 

Ahora Burke, entrevistado por el periódico ultra conservador National Catholic Register, afirma que van a corregir ellos al Papa…

A la pregunta «¿Que sucede si el Santo Padre no responde a vuestro acto de justicia y caridad y falla al dar respuesta sobre las enseñanzas de la Iglesia?» El cardenal Burke responde: «existe, en la tradición de la Iglesia, la practica de corregir al Pontífice. Esto es, claramente, muy raro. Pero, si no responde (el Papa) a estas preguntas, podemos decir que tomaremos las medidas para corregir estos graves errores».

No voy a hacer valoraciones sobre estos señores, ya hablé de Burke hace un tiempo, y no quiero dar rienda suelta a mis pasiones. No le haría bien a la Iglesia.

Solo expongo la noticia y que cada quien saque sus conclusiones. 4 cardenales, de un total de 213, quieren juzgar al Papa.

Me viene a la cabeza una frase de Mons. Tomas Halik que dice que «la fe que cierra sus ojos al sufrimiento de las personas no es más que una ilusión». Ojalá estos hermanos y los «fieles que se hayan confusos» encuentren, en el Evangelio, la verdadera fe y la verdadera Misericordia.

Dios nos ampare.

Gabriel López Santamaría.

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Escrito por Redacción

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