En este «Viernes de la Misericordia», Francisco se dirigió a la estructura de la Comunidad Papa Juan XXIII, para demostrar su cercanía a las mujeres explotadas y denunciar una vez más esa «llaga en el cuerpo de la humanidad contemporánea»

Un nuevo gesto de Papa Francisco en el ámbito de los «Viernes de la Misericordia». A las 17 horas de este 12 de agosto, el Pontífice se dirigió a la estructura romana de la Comunidad Papa Juan XXIII, fundada por don Oreste Benzi, para reunirse con 20 mujeres liberadas de la esclavitud de la prostitución. Seis de ellas son de Rumania, 4 de Albania, 7 de Nigeria y las otras tres respectivamente de Túnez, Italia y Ucrania. Fue una verdadera sorpresa para las chicas que, al abrir la puerta del departamento privado, todo podían esperarse menos la visita de Papa Francisco.

La edad promedio de las huéspedes de la estructura es de 30 años. Todas ellas sufrieron graves violencias físicas y viven bajo protección.
Con ellas se encontraban el responsable de la Comunidad, Giovanni Paolo Ramonda, el asistente espiritual, don Aldo, dos agentes ofrecen asistencia y la responsable del departamento, que se encuentra en la zona norte de Roma.

El Papa estuvo con ellas por más de una hora. En un clima afable, escuchó las tristes experiencias de estas mujeres y las animó a seguir adelante con confianza. La visita de hoy significa un nuevo llamado a las conciencias para combatir la trata de seres humanos, tantas veces definida por el Pontífice como «un delito contra la humanidad» y «una llaga en el cuerpo de la humanidad contemporánea, una llaga en el Cuerpo de Cristo». Con este gesto, Francisco quiso subrayar que la Misericordia no es una palabra abstracta, sino una acción concreta con la que hay que comprometerse para volver a dar dignidad a las personas que son sometidas a nuevas formas de esclavitud.

Los «Viernes de la Misericordia»

En enero de este año, el Pontífice visitó una casa de reposo para ancianos y una para enfermos en estado vegetativo en Tor Spaccata; en febrero fue a ver a una comunidad de tóxico-dependientes en Castelgandolfo; en marzo (el Jueves Santo) visitó el Centro de Acogida para Prófugos Cara de Castelnuovo di Porto; en abril, la visita a los prófugos y migrantes en la isla de Lesbos; en mayo, la comunidad del «Chicco» para personas con graves enfermedades mentales en Ciampino; en junio visitó dos comunidades romanas para sacerdotes ancianos y enfermos. El viernes 29 de julio, durante el viaje a Polonia, el Papa vivió su «Viernes de la Misericordia» con la oración silenciosa en Auschwitz-Birkenau, con la visita a los niños enfermos del hospital infantil de Cracovia y con el Via Crucis con los jóvenes de la JMJ, durante el que participaron jóvenes sirios, iraquíes y de otras zonas del mundo en las que se viven guerras y sufrimientos.

Via VI