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Una oración de Cuaresma por Javier Guillen, ofs

PARA TI:

 

Paz y Bien!

 

No es otra temporada más del año, el sagrado y santo tiempo que comenzamos ayer, el Tiempo de Cuaresma. Tampoco es un año mas! Si cada dia y cada instante que vivimos es un Gran Milagro de la Fuerza del Amor de Dios, cómo va a ser la Cuaresma, Tiempo de conversión a ese Dios cuyo Nombre es Amor, un tiempo más del año y de nuestra vida?! No! En Verdad que este Tiempo es el Tiempo! Éste es tu Tiempo! El que Dios te ofrece para ti como un gran Regalo, como una oportunidad Maravillosa! Es tiempo para que te apegues a lo Bueno y para que te desprendas de lo malo, de lo que te hace daño a ti y a tus hermanos, y no te deja vivir en plenitud ni te deja ser feliz! Es tiempo de que con la Fiel ayuda de Dios venzas la enfermedad y el vicio del siglo XXI: la tristeza! Es tiempo de que hagas la bella e importante penitencia de sonreir! Es tiempo de Vivir, y es tiempo de, a lo que afea porque no es de Dios, Morir!

 

Puede que los hermanos de tu alrededor todavia anden con restos de purpurina, de brillos de carnaval, de esa fiesta que, aunque lo hagas con buena intencion o incluso te guste, nació como burla de nuestra Fe. Pero la Buena Noticia es que la purpurina se caerá, esos brillos artificiales dejarán de brillar, pero no se caerá Nunca el gran Amor que Dios te tiene, y nunca dejará de brillar la Belleza de lo Verdadero; por eso, mi hermano, no te canses de levantar tu alma hacia las Bondades de Dios, para que experimentes su Amor, el Brillo de su Paz, ante lo cual cualquier mal se derrite como la nieve ante el sol, que no lo resiste; y no te canses tampoco de anunciarle con Amor a tu hermano que Dios le Ama, con cualquiera que sea su pasado y su presente; éste es el Tiempo oportuno para dejarnos Amar por Aquél que inventó el Amor porque Él es el Amor!

 

Jesús te dice, dame tu mano, yo voy a cruzar el desierto contigo; y por si esto fuera poco, María te dice, acude a mí, que soy guía segura por los caminos que mi Hijo tiene para ti, dame tu otra mano, y cruzaremos el desierto de la vida. Cruzarás el desierto en Victoria, mi amado hermano y mi amada hermana!

 

«Trabajad por vuestra salvación con respeto y seriedad. Porque es Dios el que obra en vosotros haciendo que queráis y obréis movidos por lo que a él le agrada. Hacedlo todo sin murmuraciones ni discusiones, a fin de que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha.» (Filipenses 2, 12b-15a)

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Escrito por Redacción

Material para una cuaresma franciscana.

Oración a San Francisco en forma de desahogo.