in , ,

Una íntima relación con Dios a través de la oración

Celebramos hoy la fiesta de Santa Teresa de Jesús, monja carmelita y Doctora de la Iglesia. Mujer castellana nacida en Ávila en 1515 quien vivió los estragos del Siglo XVI que marcaron su vida y más tarde le darían elementos para iniciar la Reforma del Carmelo.

Teresa creció en una sociedad manipulada, asentada en títulos nobiliarios, donde se valoraba a la persona por lo que tenía y no por lo que era. Profesó una fe en momentos en que la Iglesia parecía tambalear por causa de la reforma y creció en una España colonizadora, que se lanzaba a la aventura de las nuevas tierras, llena de ambición y de apego al poder. Este era el ambiente hostil que rodeaba a Teresa, donde los hombres eran protagonistas y donde no había cabida para la mujer sino más que para procrear y ocuparse de los deberes domésticos.

Como hija de su tiempo reconoce que EL MUNDO ESTA ARDIENDO Y QUE NO ES TIEMPO DE TRATAR CON DIOS COSAS DE POCA IMPORTANCIA. Reconociéndose a sí misma como MUJER Y RUIN (como ella misma se describe), se determinó a HACER ESO POQUITO QUE HABÍA EN ELLA, que era vivir con toda perfección los consejos evangélicos y orar por los defensores de la Iglesia y los Predicadores, reconociendo que Dios tenía tantos enemigos y tan pocos amigos, procurando que estos pocos FUERAN BUENOS. Así Teresa inició la gran empresa que consistió en SER BUENOS AMIGOS DE JESÚS.

Debido a las circunstancias de su tiempo, la santa tuvo que luchar contracorriente y por ello, para llevar a cabo su obra puso por delante la pregunta: QUÉ TALES DEBEMOS SER? El énfasis de Teresa está en el SER más que en el hacer. Por eso no enseñará a hacer oración, sino a aprender a SER ORANTES, así como en la amistad no aprendemos a hacer amistad, sino a SER AMIGOS.

¿Qué es entonces lo que Teresa ha aportado a la Iglesia?

¿Por qué es conocida como la Madre de los espirituales?

¿Por qué fue declarada la primera Doctora de la Iglesia?

La novedad que trajo la doctora mística está en ofrecernos una espiritualidad que tiene como único propósito tener una íntima relación con Dios a través de la oración, que ella misma definirá como UN TRATAR DE AMISTAD MUCHAS VECES ESTANDO A SOLAS CON QUIEN SABEMOS NOS AMA.

Teresa nos invita a tratar con Dios como amigo y a presentarnos ante Él tal y como somos, sin reservas ni dobles caras. Para llegar a esa intimidad propondrá tres cosas que son muy necesarias para que nuestra oración o amistad con Dios sea verdadera: Desasimiento (desapego) de todo lo creado, amor mutuo y verdadera humildad.

Teresa se encontrará cara a cara con la humanidad de Cristo de la cual es muy devota y en donde encontrará fuerza y consuelo. Allí, el Evangelio de la Samaritana es uno de los más queridos por ella. Santa Teresa ha experimentado la sequedad del alma y desea, como la samaritana, recibir esa agua viva de Jesús. ¿Acaso no hemos experimentado también nosotros esa aridez?

Hoy la propuesta de Santa Teresa de Jesús sigue siendo la misma. Nos invita a cultivar una íntima amistad con Dios, en un mundo lleno de distracciones, de ruidos y de preocupaciones donde construimos muros para evitar relacionarnos con Él y con los demás. Teresa ha sido una mujer controversial, quien todavía para algunos sigue siendo una «mujer loca y sin juicio». Indudablemente fue una mujer de recio carácter, feminista, hermosa. afable, cautivadora, pero sobre todo, una mujer de una gran determinación para llevar a cabo la misión que se había propuesto: ser buena amiga de Jesús y morir como hija de la Iglesia.

Fray Luis Gerardo Belmonte-Luna O.C.D

Murallas de la Ciudad de Ávila y Campiña

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cargando...

0

Comentarios

0 Comentarios

Escrito por Redacción

La verdad siempre es perseguida

Teresa de Jesús, Madre sencilla y Maestra profunda