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Spadaro: La fe sin misericordia es pura ideología.

Foto: Silvia Rozas Barrero
Foto: Silvia Rozas Barrero
Foto: Silvia Rozas Barrero

En la apertura de la 45 Semana de la Vida Consagrada, realizada ayer en Madrid, el sacerdote jesuita Antonio Spadaro (Messina, 1966) quiso hablar de “Francisco, el Papa de la Misericordia”.

El padre Spadaro, testigo privilegiado de este pontificado, comenzó su presentación destacando las palabras del Papa Francisco en el momento de su elección como sucesor de Pedro: “Soy un pecador”. “Esto debería llevarlo a un sentimiento de desconfianza hacia sí mismo. Y sin embargo no es así, porque su respuesta es: “acepto”. El único motivo en que fundamenta su decisión es la confianza “en la misericordia y en la infinita paciencia de  Nuestro  Señor  Jesucristo”. Y la aceptación del Pontificado se realiza en “espíritu de penitencia”. Son palabras fuertes” destacó.

El centro del pontificado de Francisco, señaló, es la misericordia. Entendida como verbo y no como sustantivo.

“Para el papa Francisco la misericordia requiere un lenguaje que no existe. La misericordia, por tanto, estimula su creatividad lingüística” por ejemplo: “cambia un sustantivo (misericordia) en un verbo (misericordiar) en la forma del genitivo (misericordiando)” e indicó que “en general al Papa le gustán mas los verbos que los sustantivos”.

En la experiencia personal de Bergoglio, la Misericordia es el Dios que se anticipa, que te espera, como el padre del hijo prodigo. No solo el que perdona por algo que has hecho “antes” indicó. Y para clarificar este concepto Spadaro citó un mensaje que el Papa envió a un amigo: “Dios nos busca, Dios nos espera, Dios nos encuentra… antes de que  nosotros lo busquemos, antes de que lo esperemos, antes de que lo encontremos. Éste es el misterio de la  santidad”.

“El Papa Francisco no es solamente un Papa que realiza actos, sino también un Papa que abre procesos” indico, para aclarar luego que “el Papa quiere evitar toda forma de  lectura ideológica”

En este sentido el padre Spadaro dio el siguiente ejemplo: cuando se habla de la comunión a los divorciados que se han vuelto a casar – más allá de las diferentes posturas – el Papa quiere evitar que se piense la comunión como “una condecoración”, como dijo en una entrevista con Valentina Alarzaki. Lo que interesa positivamente al Papa es la integración de los divorciados que se han vuelto a casar en la vida de la comunidad cristiana: “Hace falta integrar… Y luego acompañar los procesos interiores”. O sea, la misericordia se expresa en el tiempo de la integración y del acompañamiento. Todo paso adelante no es nunca una conquista (una “condecoración”), sino una etapa. 

La fe sobre la ideologia.

Foto: Silvia Rozas Barrero
Foto: Silvia Rozas Barrero

La ideología es rígida. El rostro es de carne, suave como la carne. El rostro solamente es rígido en la muerte, el rigor mortis… La Iglesia no puede tener un rostro de muerta. La misericordia, por tanto, es el núcleo que impide que la fe se transforme en una ideología entre tantas, una ideología religiosa, pero siempre una ideología.

Y refiriendose a los cristianos “rigoristas” que ponen la ley por sobre la misericordia indicó que parece que “solamente los viejos marxistas pueden andar de acuerdo con los católicos rigoristas, unidos en la sospecha de que misericordia sea un sustituto    de justicia. En efecto, el pensamiento ideológico prescinde del rostro porque es un pensamiento único y unívoco. El Papa Roncalli estaba, por naturaleza, lejísimo de los rigorismos ideológicos, y, por tanto, consideraba la justicia como el primer nivel de la  misericordia”.

Hablando del Jubileo de la Misericordia Spadaro pasó de manifiesto que “el Año jubilar exige un cambio de “lógica”. La “lógica” de la que habla Francisco es la  lógica de Dios, su manera de mirar al mundo, a la historia, a la humanidad y cada ser humano. Es la que san Pablo define “los sentimientos de Cristo” (Fil 2,5).

En una de las homilías más “fundantes” y programáticas de su pontificado, en la Misa del 15 de febrero  de 2015 con los nuevos cardenales creados el día antes, el Papa habló de esta “lógica”, diciendo: “Jesús revoluciona también las conciencias en el Discurso de la montaña (cf. Mt 5) abriendo nuevos horizontes para la humanidad y revelando plenamente la lógica de Dios. La   lógica del amor que no se basa en el miedo sino en la  libertad”.

El Papa prosiguió describiendo “dos lógicas de pensamiento y de fe: el miedo de perder a los salvados y el deseo de salvar a los perdidos. Hoy también nos encontramos en  la  encrucijada de estas dos lógicas: a veces, la de los doctores de la ley, o sea, alejarse del peligro apartándose de la persona contagiada, y la lógica de Dios que, con su misericordia, abraza y  acoge reintegrando y transfigurando el mal en bien, la condena en salvación y la exclusión en anuncio. Estas dos lógicas recorren toda la historia de la Iglesia: “marginar y  reintegrar”. Pues  bien, en el presente la misericordia pide asumir la urgencia de salvar a los perdidos, asumir esta lógica prioritaria.

El Jubileo de la Misericordia es una nueva etapa de la evangelización de siempre, que sin embargo impone un cambio de paradigma, en el sentido de que no parte de la deducción de un nivel abstracto e ideal de enseñanzas, sino desde abajo, de la historia, de la experiencia del pueblo de Dios que se halla en camino en la historia. A veces por caminos abiertos y bien asfaltados, otras por sendas accidentadas. La   certeza es que el Padre “nos envía a su Hijo para que camine con nosotros”. Concluyó.

Si quieres recibir la presentacion completa del padre Spadaro, por favor, solicitala en info@pazybien.es

 

 

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Escrito por Gabriel López Santamaría

Padre de dos hijos, pertenece a la Orden Franciscana Seglar. Es fundador de pazybien.es y de Católicos en Red.

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