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Sin contemplación es fácil caer en el «yo» como centro de todo

Catequesis – “Curar el mundo”: 7. Cuidado de la casa común y actitud contemplativa

Nos dice el Papa Francisco en la Audiencia General del día 16 de septiembre, Para salir de la pandemia, es necesario cuidarse y cuidarnos mutuamente; debemos apoyar a los que cuidan a los más débiles, enfermos y ancianos.

Este cuidado abraza también a nuestra casa común: la tierra y cada una de sus criaturas. Todas las formas de vida están interconectadas (cf. ibíd., 137-138), y nuestra salud depende de la de los ecosistemas que Dios ha creado y que nos ha encargado cuidar (cf. Gn 2, 15).

El mejor antídoto contra este abuso de nuestra casa común es la contemplación (cf. ibíd., 85214). ¿Pero cómo? ¿No hay una vacuna al respecto, para el cuidado de la casa común, para no dejarla de lado? ¿Cuál es el antídoto para la enfermedad de no cuidar la casa común? Es la contemplación. «Cuando alguien no aprende a detenerse para percibir y valorar lo bello, no es extraño que todo se convierta para él en objeto de uso y abuso inescrupuloso» (ibíd.,215). Incluso en objeto de “usar y tirar”.

Sin contemplación es fácil caer en un antropocentrismo desviado y soberbio, el “yo” en el centro de todo. Una interpretación distorsionada de los textos bíblicos sobre la creación ha contribuido a esta visión equivocada, que lleva a explotar la tierra hasta el punto de asfixiarla. Explotar la creación: ese es el pecado.

Es importante, pues, recuperar la dimensión contemplativa, es decir mirar la tierra y la creación como un don, no como algo que explotar para sacar beneficios. Contemplar la belleza no significa explotarla: contemplar es gratuidad.

El que sabe contemplar, se pondrá más fácilmente manos a la obra para cambiar lo que produce degradación y daño a la salud. Se comprometerá a educar y a promover nuevos hábitos de producción y consumo, a contribuir a un nuevo modelo de crecimiento económico que garantice el respeto de la casa común y el respeto de las personas. El contemplativo en acción tiende a convertirse en custodio del medio ambiente: ¡qué hermoso es esto!

Texto completo: http://www.vatican.va/content/francesco/es/audiences/2020/documents/papa-francesco_20200916_udienza-generale.html

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Escrito por Redacción

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