Celebrando el Año Laudato Si´, convocado por el Papa Francisco en el quinto aniversario de la encíclica del mismo nombre, hemos de reconocer la gran importancia de este documento para la Familia Franciscana. La gran razón de esta importancia es el valor de la figura de Francisco de Asís que presenta e impulsa al Papa Francisco.

Pero, ¿qué nos dice el Papa Francisco sobre san Francisco de Asís en la encíclica Laudato Si´? Rescatemos algunos puntos.

-Era un místico y un peregrino que vivía con simplicidad y en una maravillosa armonía con Dios, con los otros, con la naturaleza y consigo mismo. En él se advierte hasta qué punto son inseparables la preocupación por la naturaleza, la justicia con los pobres, el compromiso con la sociedad y la paz interior (LS 10). Francisco nos propone reconocer la naturaleza como un espléndido libro en el cual Dios nos habla y nos refleja algo de su hermosura y de su bondad (LS 12).

-Nos recuerda el Poverello, en el cántico de las criaturas, que nuestra casa común es también como una hermana, con la cual compartimos la existencia, y como una madre bella que nos acoge entre sus brazos. Sentía llamado a cuidar todo lo que existe (LS 1). La armonía que vivía san Francisco de Asís con todas las criaturas es muy significativa porque ha sido interpretada como una sanación de la ruptura generada por el pecado (LS 66).

-Es el ejemplo por excelencia del cuidado de lo que es débil y de una ecología integral, vivida con alegría y autenticidad. Él manifestó una atención particular hacia la creación de Dios y hacia los más pobres y abandonados. Amaba y era amado por su alegría, su entrega generosa, su corazón universal. (LS 10) La pobreza y la austeridad de san Francisco no eran un ascetismo meramente exterior, sino algo más radical: una renuncia a convertir la realidad en mero objeto de uso y de dominio. (LS 11)

-Su testimonio nos muestra también que una ecología integral requiere apertura hacia categorías que trascienden el lenguaje de las matemáticas o de la biología y nos conectan con la esencia de lo humano. Para él cualquier criatura era una hermana, unida a él con lazos de cariño (LS 11). Recordemos el modelo de san Francisco de Asís, para proponer una sana relación con lo creado como una dimensión de la conversión íntegra de la persona. Esto implica también reconocer los propios errores, pecados, vicios o negligencias, y arrepentirse de corazón, cambiar desde adentro (LS 218).

Muchos podríamos decir que Laudato Si´ es un nuevo paradigma de vida, sin embargo, rescatando la herencia espiritual de san Francisco de Asís, vemos que, es un estilo de situarnos en el mundo que tiene más de ochocientos años.  El Papa Francisco se coloca a la vanguardia de la discusión ecológica mundial con el vetusto testimonio de un hermano de corazón universal, lleno de ternura y amor. 

Que contemplando la figura de Francisco de Asís nos unamos para hacernos cargo de esta casa que se nos confió y trabajemos con generosidad y ternura en la búsqueda del bien común. ¡Juntos trabajando como Familia Franciscana difundiendo los valores del Reino de justicia, paz e integridad de la creación!

Fr. Néstor Wer, OFMCap

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Escrito por Redacción

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