Curso OFS 14: El contenido de la Regla de Pablo VI

Contenido de la Regla de la OFS

La Regla de la O.F.S. se articula en tres capítulos: I. La Orden Franciscana Seglar (O.F.S.); II. La forma de vida; III. La vida en fraternidad, que dan el marco a los veintiséis números que contiene. Esta estructura de tres capítulos es la misma que tenía la Regla de León XIII, aunque evidentemente diversa en los contenidos.

 

A la hora de elaborar esta nueva Regla, los encargados de ello no se remitieron a la primera Regla para los penitentes, de 1221, ni tampoco a la Carta a los Fieles, escrita por Francisco, que hubiesen sido las referencias apropiadas. La referencia, tomada en la primera reunión de 1968, fue la Regla de León XIII; un documento muy cercano en el tiempo y que además no era la regla más franciscana ni la más exigente en cuanto a forma de vida.

 

La nueva Regla de 1978 sí que es bastante fiel a los criterios adoptados en la famosa Moción 9 del Congreso Internacional de Asís de 1969. Pero las exhortaciones a la penitencia y a la conversión de los escritos primeros del siglo XIII tienen poco eco en la nueva Regla; ésta es más formal y jurídica. El segundo capítulo de la Regla presenta las exigencias del evangelio: buscar a Dios en el seguimiento de Cristo crucificado, promover la justicia y trabajar por la paz, construir el Reino de Dios, llevar una vida de conversión. Pero estas llamadas del evangelio se diluyen en medio de otras exhortaciones más piadosas. Los primeros textos, como la Carta a todos los Fieles, eran mucho más radicales en sus llamadas a la conversión del corazón.

 

Trabajo por la paz y la justicia

 

En las varias elaboraciones que ha tenido la Regla de 1978 el tema de la paz ha tenido momentos de más fuerza que lo que se aprobó finalmente. En las redacciones del texto de 1974, 1975, 1977 y por último de 1978, este aspecto de la paz se ha ido diluyento, quedando expresado en términos más generales. El primer texto hablaba explícitamente de conflictos entre los seres humanos, la no participación en las guerras y el no participar en el mundo armamentístico. Esta primera redacción del texto es más exigente[1].

Sobre la justicia, la evolución en las distintas redacciones es parecida a lo acontecido en el tema de la paz. La redacción de 1974 enumera claramente las situaciones de injusticia, y por tanto, de compromiso, para los seglares franciscanos. Sucesivamente se va haciendo más suave la redacción[2].


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     [1] La redacción de 1974 decía:

“Y así, mensajeros de la Buena Noticia como Francisco quería, nosotros hacemos esfuerzos, en todas las circunstancias, por llevar la paz y la alegría a la gente, porque creemos en la eficacia del diálogo y en la fuerza del amor.

Siempre buscamos la unidad, trabajando con otros para encontrar soluciones a los conflictos que afectan a nuestros vecinos, declarándonos contra la guerra en todas sus formas, rechazando toda participación en la carrera armamentística y todo antagonismo entre los seres humanos y entre personas” Cf., Texto básico 1974, n. 10, en R.M. STEWART,  “De illis qui faciunt penitentiam”…, o.c., 271.

En la redacción de 1975 y de 1977 se va diluyendo un tanto la fuerza del texto primero, recurriendo más a la bondad de las personas, la fuerza del amor, el diálogo, las semillas divinas en cada uno. En 1975 todavía se mantiene el rechazao explícito “a todo lo que lleva a la violencia y prepara la guerra” Cf., Texto básico 1975, n. 10, en Ibid., 272.

En el texto de 1977 ya no hay referencia a violencias, guerras o armas. La redacción que tenemos en la Regla de 1978 es: “Como portadores de paz y conscientes de que la paz ha de construirse incesantemente, indaguen los caminos de la unidad y de la inteligencia fraterna mediante el diálogo, confiando en la presencia del germen divino, que hay en el hombre y en la fuerza transformadora del amor y del perdón”. Cf., PABLO VI, Regla de la Orden Franciscana Seglar (OFS), en Regla y Constituciones Generales de la Orden Franciscana Seglar, Madrid 1991, cap. II, n.19.

     [2] En la redacción de 1974, leemos:

“Hacemos todos los esfuerzos para tener una particular atención con los más desheredados, los privados de amor, y las víctimas de situaciones injustas, y en la medida de lo posible, ayudarles para concertar acciones que logren su dignidad como seres humanos y como hijos de Dios. Luchamos contra los obstáculos de la comunidad universal (racismo, opresiones, injusticias, violencia)” Cf. Texto básico de 1974, n.6, en R.M. STEWART, “De illis qui faciunt penitentiam”…, o.c., 267.

Ya en la redacción de 1975 quedan sin mencionar los obstáculos concretos de la comunidad universal.

En la redacción de 1977 se va suavizando el texto; se habla en general de “los más humildes”; y no se habla de dignidad de seres humanos, sino de “dignidad de criaturas redimidas por Cristo” Cf. Texto básico de 1977 n.9, en Ibid., 293.

En el texto de 1978, el desafío de trabajar por la justicia se hace más suave:

“Estén presentes con el testimonio de su vida humana y también con iniciativas eficaces, tanto individuales como comunitarias, en la promoción de la justicia, particularmente en el ámbito de la vida pública, empeñándose en opciones concretas y coherentes con su fe”. Cf., Regla, II, 15.

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Escrito por Fray Mario Garcia

Fray Mario es hermano menor capuchino y fue ordenado sacerdote en 1988. Actualmente reside en Pamplona (España) y, entre otras muchas tareas pastorales, es Asistente Nacional de la Orden Franciscana Seglar.

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