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Reconocido el martirio de los franciscanos en Perú y de Mons. Romero

El martes 3 de febrero del 2015, la sesión Ordinaria de Cardenales y Obispos de la Congregación para las Causas de Los Santos, siendo Ponente de la causa S.E. Mons. Bernardo Fabio D’Onorio osb, votó favorablemente el reconocimiento de los Siervos de Dios Miguel Tomaszek, Zbigniew Strzałkowski y Alejandro Dordi.

El Santo Padre ha recibido esta mañana en audiencia al cardenal Angelo Amato S.D.B, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos y ha autorizado a ese dicasterio a promulgar los decretos relativos a:

-MARTIRIO

-Siervo de Dios Oscar Arnulfo Romero y Galdámez, (El Salvador, 1917-1980) arzobispo de San Salvador (El Salvador) asesinado por odio a la fe el 24 de marzo de 1980.

-Siervos de Dios Michal Tomaszek (Polonia, 1960) y Zbigniew Strazalkowski,(Polonia, 1958) sacerdotes profesos de la Orden de los Hermanos Menores Conventuales, así como de Alessandro Dordi (Italia 1931) sacerdote diocesano, asesinados por odio a la fe el 9 y el 25 de agosto de 1991 en Pariacoto y Rinconada (Perú).

-VIRTUDES HEROICAS

-Siervo de Dios Giovanni Bacile (Italia 1880-1941), arcipreste decano de Bisacquino (Italia)

Miguel y Zbigniew, hermanos Menores Conventuales de la provincia de Cracovia, Polonia, estaban en Perú desde hacía dos años como parte del primer grupo misionero de la Orden. Nacidos en 1960 y 1958, respectivamente, eran prácticamente coetáneos y, durante el periodo de su formación religiosa inicial, Miguel iba un curso detrás de Zbigniew; dada su capacidad de testimonio religioso desde el seminario, ambos fueron enviados en misión a Pariacoto, diócesis de Chimbote, tras una breve experiencia de vida pastoral en su patria. Pronto fueron punto de mira de los guerrilleros de Sendero Luminoso a causa de su trabajo pastoral entre los habitantes de la cordillera Andina, a los que visitaban en las numerosas aldeas de la parroquia, así como por su asistencia a los más necesitados, según la práctica pastoral de la diócesis de Chimbote, en una zona cada vez más controlada por los guerrilleros.
Alejandro, sacerdote diocesano fidei donum de la diócesis de Bérgamo, nacido en 1931, tenía una mayor experiencia; era miembro de la comunidad misionera Paradiso: de 1954 a 1965 en la zona de aluvión del Polesine (norte de Italia) y, de 1966 a 1979, en Locle, con los emigrados italianos a Suiza, entre los que vivió como cura trabajador; en fin, desde 1980, en la misma parroquia de Santa, en el confín septentrional de la diócesis de Chimbote, a lo largo del río Santa, que da el nombre al valle y a la ciudad surgida en su desembocadura. Cada vez más integrado en las comunidades de campesinos, con los que había realizado proyectos de desarrollo, se le objetaba precisamente esta forma de proceder con los nativos, conforme a su programa de acción desde que llegó a Perú.
En agosto de 1991, los guerrilleros incrementaron la violencia contra la Iglesia católica, como reacción al testimonio de solidaridad de ésta hacia los más desheredados, y amenazaron públicamente con matar cada semana a un sacerdote de la diócesis de Chimbote. Tras escapar el primer sacerdote de una ejecución instantánea, el 9 de agosto les llegó el turno a los dos hermanos conventuales polacos Miguel y Zbigniew, los cuales fueron sacados de la iglesia al final de la celebración eucarística de la tarde y, tras un sumario breve, fueron matados cerca del cementerio, fuera del pueblo, junto con el alcalde. El 25 de agosto le llegó el turno a Alejandro -“Don Sandro”-, al que se le tendió una emboscada a la vuelta de la celebración eucarística en una capilla lejana y, antes de la última celebración de aquel día, fue matado apenas bajó del vehículo.
El sacrificio de los tres misioneros contribuyó a que la población tomara conciencia de la importancia de un testimonio cristiano hasta la muerte; los funerales demostraros el afecto que los fieles tenían por ellos y ayudó a todos a seguir el camino de solidaridad y reconciliación emprendido.
Tras el consenso unánime del Congreso Peculiar de los Consultores Teólogos, obtenido inicialmente el 14 de noviembre del 2013, sobre la base de las aclaraciones presentadas por la Postulación, y tras el de los Cardenales y Obispos de hoy, queda sólo la aprobación del Papa Francisco para que Miguel, Zbigniew y Alejandro sean declarados “beatos”. A diferencia de otros, que desde el s. XVII en Perú fueron declarados beatos y santos (como confesores, vírgenes y laicos), estos tres son los primeros Beatos mártires del Perú.

Con informacion de VIS y Franciscanos Conventuales

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