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Navidad, es la alegría que desafía nuestro vivir

  • “Lo que alegra tu corazón pone alas a tus pies” (Proverbio)
  • “Celebraba con inefable alegría el nacimiento del niño Dios” (2Ce 199)
  • “Rebosando de gozo prepararon según sus posibilidades…para iluminar aquella noche” (1Ce 84)
  • “Quería que en este día todo cristiano saltara de gozo en el Señor…”(EP 114)
  • “El varón de Dios estaba lleno de piedad ante el pesebre, con los ojos arrasados en lágrimas y el corazón inundado de gozo” (LM 10,7)
  • “Este es el día que hizo el Señor alegrémonos y gocemos en él” ( Ofp. 15)
Alegría que lleva a la generosidad,
Alegría que surge de contemplar el belén y a Jesús eucaristía, la Salvación de Dios, su presencia entre nosotros, su abajamiento, su humildad. La respuesta a este gozo sólo puede ser la generosidad, la gratuidad.

“Que en ese día los ricos den de comer en abundancia a los pobre y hambrientos, y que los bueyes y asnos tengan más alimento…que todos los pudientes estén obligados a arrojar trigo por los caminos para que las avecillas especialmente las alondras, tengan en abundancia” (2Ce 199)

Alegría que lleva a la desmesura,
Frente al la locura de un Dios que desciende, que deja su omnipotencia para hacerse niño desvalido sólo cabe como más coherente responder desde la desmesura.

“Una vez que se hablaba de no comer carne en Navidad por caer en Viernes, Francisco, rebatió: hermano pecas al llamar día de Venus al día en que ha nacido el niño. Quiero, añadió que en ese día hasta las paredes coman carne, y ya que no pueden que al menos sean untadas por fuera”(2Ce 199).

Esta actitud, más allá de si es estrictamente histórico o no, refleja una respuesta ante el misterio vivido y celebrado que rompe los esquemas legalistas; es la locura de la entrega del Dios “abajado”, que nos saca de nuestras casillas estrechas, legalistas, con la que pretendemos relacionarnos, y controlar, al Misterio (Dios) Es la actitud del Padre de la parábola que reencuentra al hijo perdido que contrasta con la del hermano que es incapaz de vivir el gozo del reencuentro.

 Alegría que desafía nuestro vivir

Algunos datos sociológicos sobre la juventud y el número cada vez más creciente de las enfermedades asociadas a la depresión, les lleva a algunos a afirmar que estamos en una sociedad depresiva o del tedio.

En esta situación de “sociedad del tedio” el gozo de la Navidad es buscar alegría por acumulación: compras, comidas, regalos, prisas; en Francisco el camino no es el de la suma sino el de la resta; alegría que lleva al desprendimiento a la generosidad. Y ese es el camino de la alegría perfecta ( Ver Al)

Contemplando esta actitud gozosa con la que Francisco vive el Misterio de la Navidad, En este 7 día del Camino…. nos vienen algunas preguntas a nosotros:

  • ¿Qué hemos hecho con el gozo de la Navidad?;
  • esta alegría y desmesura nuestras ¿tienen que ver con la celebración del misterio de Salvación?
  • Cuando decimos que son días tristes por el recuerdo de los que no están, humanamente comprensible, ¿Qué ejercicio estamos haciendo de esperanza cristiana?

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Escrito por Redacción

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