in , , ,

Diego Cano desde Tanzania: “El único consuelo para los que sufren la pobreza proviene de la fe”

El padre Diego Cano, misionero en Tanzania desde hace tres años, asegura que un ambiente de pobreza los cristianos “viven plenamente”.

El padre Diego Cano no tuvo ningún miedo en dejar atrás su Argentina natal para convertirse en 2013 en misionero en Ushetu, Tanzania. Con apenas, doce años sabía que su vida se dedicaría a ayudar a los más necesitados. Por lo tanto, este viajo significaba cumplir su sueño.

Ahora, tres años después, asegura que su “deseo es morir en esta misión” pues ha encontrado la felicidad en un paisaje de pobreza.  Y es que, con esta misión, ha logrado transmitir un mensaje de esperanza para los que sufren.

Miembro del Instituto Verbo Encarnado, el padre Cano es responsable de una parroquia que se ocupa “de 51 aldeas, dispersas en una extensión de 350 km2, con 100.000 habitantes”. De hecho, en muchas ocasiones, tiene que coger una motocicleta para visitar a muchos de los cristianos que viven lejos. 

 

Pazybien.es ha podido hablar con él sobre su labor misionera en Tanzania.

 

¿Por qué el padre Diego decide convertirse en misionero en Tanzania?

En mi caso pedí en varias oportunidades a mi superior general ir de misión a los países donde estaba nuestro instituto misionando, atraído por los lugares más pobres. Por eso no sólo pedí viajar a Tanzania, sino también a Guyana y Papúa Nueva Guinea, donde tenemos misiones. Finalmente, fueron mis superiores los que me enviaron a Tanzania.

¿Cómo recibió la noticia?

El día que me lo comunicaron, casi no pude dormir de la alegría y emoción.

¿Cuál es su principal tarea en esta misión?

Mi principal labor, es ser sacerdote misionero: celebrar la misa, confesar, y atender espiritualmente a la comunidad de las hermanas, que atienden una escuela y un hospital en la misión. Luego visitar las aldeas que pertenecen a mi parroquia. Tenemos 51 aldeas, dispersas en una extensión de 350 km2, con 100.000 habitantes.

¿Con qué peligros se vive en Tanzania?

Los mayores peligros son las enfermedades, a las que nosotros no estamos acostumbrados. Es común que el misionero se enferme de malaria, y alguna vez de fiebre tifoidea. Hay alimañas como escorpiones y víboras, pero con las debidas precauciones se puede reducir el peligro casi totalmente. No hay peligros de gran escala, digamos. Vivimos una vida muy tranquila y normal, por ser una parroquia de campo, en medio de un pueblo muy pacífico y trabajador.

Entonces, ¿no ha vivido ningún atentado?

No, gracias a Dios. Tanzania no es un país peligroso en ese sentido. En estos casi cuatro años, solo he oído que hubo un atentado en Arusha, cuando pusieron una bomba casera en una iglesia católica. También hemos escuchado que han quemado iglesias católicas en el norte de Tanzania y otras en le región de Tanga.

¿Qué significa ser cristiano en Tanzania?

Significa tener honor.

¿Surgen conflictos en las zonas africanas donde viven musulmanes y cristianos?

En las ciudades, y especialmente en la costa, hay mayor concentración de musulmanes, y puede ser que sea un poco más difícil, pero en general hay buenas relaciones. En donde estamos nosotros, hay una gran proporción de cristianos. Y en este sentido, los misioneros siempre han sido bien recibidos.

¿Cómo anima a sus feligreses en un ambiente de pobreza?

Como nos lo enseña Cristo. El único consuelo para las personas que sufren la pobreza proviene de la fe. En el evangelio está todo. ¡Y vaya si no se animan! Son muy alegres, en medio de la carencia y pobreza. Son un gran ejemplo en muchos casos, porque muestran que “una sola cosa es necesaria”, y que “de los que son como ellos es el Reino de los Cielos”.

¿Cómo se explica la alegría cristiana, en medio de tanto sufrimiento? De África se ha destacado siempre el drama de la pobreza.

De la cruz brota alegría, alegría profunda y verdadera. Es increíble que en sociedades donde no hay pobreza y tampoco peligros de atentados, generalmente no se vive una alegría profunda, se vive un gran egoísmo y libertinaje. En cambio, la gente que vive Tanzania, lo hace plenamente. Están contentos con lo que tienen y agradecidos a Dios por ello. Muchas veces los mismos enfermos y las personas mayores me responden con una sonrisa, diciendo “¡Dios nos ha dado tanto!”

 ¿Qué santo es su modelo para sobrellevar el día a día?

Como miembro del Instituto del Verbo Encarnado, busco tener siempre como modelo a Jesucristo, el gran modelo del misionero. Él se encarnó, se anonadó, tomó la condición de esclavo, para mostrarnos su amor, redimirnos y elevarnos a Dios. De todos modos hay otros santos de mucha devoción, en particular San Francisco Javier, patrono de las misiones, y su maestro, San Ignacio.

 

 

Comentarios

Leave a Reply

One Ping

  1. Pingback:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cargando...

0

Comentarios

0 Comentarios

Escrito por Redacción

Más de 100.000 personas marchan en Chile por la Vida

Cuidemos nuestra familia, seamos familia de quien no la tiene.