Recibimos y publicamos con gusto (como lo han hecho y lo harán otros diarios católicos) esta carta abierta enviada al Presidente de la República Sergio Mattarella y al Presidente del Consejo Giuseppe Conte por un gran grupo de Clarisas y Carmelitas Descalzas . Por medio de esta, las monjas desean hacer oír su voz sobre los migrantes y sobre cuánto están sufriendo debido al clima de odio alimentado en contra de ellos.

(las negritas son intervenciones editoriales)

11 de julio de 2019, San Benito Abad

«Todos ustedes son hermanos» (Mt 23, 8)

Distinguido Sr. Presidente de la República Sergio Mattarella,

Distinguido Sr. Presidente del Consejo de Ministros Giuseppe Conte

Somos hermanas de algunos monasterios de Clarisas y Carmelitas Descalzas, unidas por el único deseo de expresar preocupación por la propagación en Italia de los sentimientos de intolerancia, rechazo y discriminación violenta contra los migrantes y refugiados que buscan acogida y protección en nuestras tierras.

No nos fue posible contactar todas las fraternidades monásticas existentes en el territorio nacional, pero sabemos que estamos en comunión con aquellas que comparten nuestras mismas preocupaciones y nuestro mismo deseo de una sociedad más humana.

Con esta carta abierta nos gustaría dar voz a nuestros hermanos migrantes que escapan de guerras, persecuciones y hambrunas, enfrentan viajes interminables e inhumanos, sufren humillaciones y violencia de todo tipo que ya nadie puede negar. Las historias de sobrevivientes y rescatistas, de hecho, así como las estadísticas de instituciones internacionales como la UNHCR o la Organización Internacional para las Migraciones y los reportajes periodísticos que informan sobre el fenómeno migratorio, nos muestran una realidad cada vez más dramática.

Hacemos nuestro el llamamiento contenido en el Documento sobre la hermandad humana firmado por el Papa Francisco y por el imán de Al-Azhar solicitando: “A los líderes del mundo, a los artífices de la política internacional y de la economía mundial, a comprometerse seriamente a difundir la cultura de tolerancia, convivencia y paz «. Y todo esto en particular » en nombre de huérfanos, viudas, refugiados y exiliados de sus hogares y sus países; de todas las víctimas de guerras, persecuciones e injusticias; de los débiles, de los que viven con miedo, de los prisioneros de guerra y torturados en cualquier parte del mundo, sin distinción alguna”.

Por lo tanto, nosotras también nos atrevemos a suplicarles: ¡protejan la vida de los migrantes!

A través de ustedes, solicitamos que las instituciones gubernamentales garanticen su dignidad, contribuyan a la integración y los protejan del resurgimiento del racismo y de una mentalidad que los considera solo un obstáculo para el bienestar nacional. Junto a tantas problemáticas y dificultades, hay innumerables ejemplos de migrantes que construyen amistades, ingresan al mundo laboral y universitario, crean negocios, participan en sindicatos y trabajan como voluntarios. Estas riquezas no deben ser devaluadas y muchos potenciales deben ser reconocidos y promovidos.

Nuestra vida simple como hermanas testifica que permanecer juntas es desafiante y a veces agotador, pero posible y constructivo. Solo el paciente arte de la aceptación mutua puede mantenernos humanos y realizarnos como personas. También estamos profundamente convencidas de que no es ingenuo creer que una solidaridad efectiva, y sin duda bien organizada, puede enriquecer nuestra historia y, a largo plazo, también nuestra situación económica y social. Por el contrario, es ingenuo: creer que una civilización que cierra sus puertas está destinada a un futuro promisorio y feliz, una sociedad que, entre otras cosas, cierra los puertos a los migrantes, pero, como señaló el Papa Francisco, «abre los puertos a los barcos que cargan sofisticados y costosos armamentos». Lo que parece faltar hoy en muchas opciones políticas es una lectura sensata de un pasado formado por personas que han migrado y una previsión capaz de percibir para el futuro, las consecuencias de las elecciones de hoy.

Muchos monasterios italianos, pertenecientes a varias órdenes, se preguntan cómo contribuir concretamente a la recepción de refugiados, junto con las instituciones diocesanas. Algunos ya están ofreciendo espacio y ayuda. Y al mismo tiempo, todas nosotras tratamos de escuchar a nuestra gente para comprender su sufrimiento y miedo.

Deseamos colocarnos al lado de todos los pobres de nuestro país y, ahora más que nunca, de aquellos que vienen a Italia y se ven negados del derecho de cada hombre y cada mujer en la tierra: a la paz y a la dignidad . Muchas de nosotras también conocimos de cerca sus tragedias.

Deseamos apoyar a aquellos que dedican tiempo, energía y corazón a la defensa de los refugiados y a la lucha contra todas las formas de racismo, incluso simplemente declarando nuestra opinión. Agradecemos a todos aquellos que, debido a esto, son burlados, obstaculizados y acusados. Vigente actualmente el art. 21 de nuestra Constitución que establece para todos «el derecho a expresar libremente los pensamientos a través de la palabra, la escritura y cualquier otro medio de comunicación».

Deseamos apartarnos de toda forma de uso de la fe cristiana que no se traduzca en caridad y servicio.

Finalmente, en comunión con el magisterio de la fraternidad y la solidaridad del Papa Francisco, deseamos obedecer a nuestra conciencia de mujeres, hijas de Dios y hermanas de cada persona en esta tierra, expresando públicamente nuestra voz.

Les agradecemos la atención con la cual hayan leído nuestra solicitud. Le agradecemos, Presidente Mattarella, por sus continuas invitaciones a la paz y su confianza en el diálogo que permite, como dijo en ocasión del Día de la República del 2 de junio, «superar los conflictos y promover el interés mutuo en la comunidad internacional. ». Le agradecemos, Presidente Conte, su difícil papel como mediador y garante institucional dentro del Gobierno. Les agradecemos sinceramente lo que ya están haciendo en favor de la convivencia pacífica y por una sociedad más hospitalaria.

Y aseguramos nuestra oración por ustedes, por quienes trabajan en instituciones, por nuestro país y por Europa, porque juntos colaboramos para promover el verdadero bien para todos .

Las hermanas:

Clarisas de Lovere (BG), Carmelitas descalzas de Sassuolo (MO), Clarisas de Milán, Clarisas de Fanano (MO), Carmelitas descalzas de Crotone, Clarisas de Grottaglie (TA), Carmelitas descalzas de Parma, Clarisas de Padua, Carmelitas descalzas de Cividino (BG), Clarisas de Montagnana (PD), Carmelitas descalzas de Venecia, Clarisas de Mantua, Carmelitas descalzas de Savona, Clarisas de Urbania (PU), Clarisas urbanista de Montalto (AP), Clarisas de Imperia Porto Maurizio (IM), Clarisas urbanistas de Montone (PG), Capuchinas Clarisas de Fiera di Primiero (TN), Clarisas de S. Severino Marche (MC), Clarisas urbanistas de S. Benedetto del Tronto (AP), Clarisas de Vicoforte (CN), Clarisas de Bra (CN), Clarisas de Sant’Agata Feltria (RN), Clarisas de Roasio (VC), Clarisas de Verona, Clarisas de S. Lucia di Serino (AV), Clarisas urbanistas de Altamura (BA),Clarisas de Otranto (LE), Clarisas de Carpi (MO), Clarisas de Leivi (GE), Clarisas de Alcamo (TP), Monasterio del Sagrado Corazón, Clarisas de Alcamo (TP), Monasterio de Santa Clara, Clarisas de Bolonia, Clarisas de Boves (CN), Clarisas de Sassoferrato (AN), Clarisas de Termini Imerese (PA), Carmelitas Descalzas de Monte S. Quirico (LU), Clarisas de Chieti, Carmelitas Descalzas de Arezzo, Clarisas de Pollenza (MC), Clarisas  Capuchinas de Nápoles , Clarisas urbanistas de Osimo (AN), Clarisas Capuchinas de Mercatello sul Metauro (PU), Clarisas de Castelbuono (PA), Clarisas de Porto Viro (RO),Clarisas Capuchinas de Brescia, Clarisas de Bérgamo, Carmelitas Descalzas de Bolonia, Clarisas de Rimini, Clarisas de Manduria (TA), Clarisas de Urbino (PU), Clarisas de Bienno (BS), Clarisas de Scigliano (CS), Clarisas de Sarzana (SP), Carmelitas Descalzas de Piacenza, Clarisas de Caltanissetta, Clarisas de Ferrara, Clarisas de Iglesias (CI), Carmelitas Descalzas de Legnano (MI), Clarisa de San Marino (República de San Marino), Carmelitas Descalzas de Nuoro, Clarisas Capuchinas de Città di Castello (PG).

Via Messagero di San Antonio. Traducido para pazybien.es por Marta Furlan.

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Escrito por Redacción

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