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Mensaje franciscano de Navidad: la riqueza de la existencia.

JPIC. Movimiento “no compre nada en las fiestas”.

Durante la Navidad los franciscanos celebramos el misterio de Dios; no es la Navidad solo una temporada festiva. Así como Francisco celebró el misterio de la Encarnación en Greccio, Italia. También nosotros revivimos este Misterio, en el Verbo hecho carne, que salva al mundo. Este sacramento de cómo Dios escogió nacer en la pobreza en Belén es la fuente de la alegría franciscana en Navidad.

Así pues, mientras nos preparamos para celebrar la Navidad, nos gustaría compartir algunas sugerencias con ustedes, manteniendo los principios de JPIC en nuestras mentes, y hacerles conocer el movimiento “no compre nada en las fiestas”.

Queridos hermanos y hermanas,

¡Saludos para este tiempo de Advenimiento y de Navidad!

Somos hermanos que estamos trabajando en la Oficina de Justicia, Paz e Integridad de la Creación (JPIC). en la Curia general. Nos preparamos para la celebración del misterio de la encarnación del Verbo Divino, y nos gustaría ofrecerles algunas opciones alternativas en cambio de dar regalos de Navidad. Se trata del nuevo estilo de vida de los franciscanos y de nuestra espiritualidad.

Antecedentes espirituales

¡El Adviento ha comenzado!

Durante la Navidad los franciscanos celebramos el misterio de Dios; no es la Navidad solo una temporada festiva. Así como Francisco celebró el misterio de la Encarnación en Greccio, Italia. También nosotros revivimos este Misterio, en el Verbo hecho carne, que salva al mundo. Este sacramento de cómo Dios escogió nacer en la pobreza en Belén es la fuente de la alegría franciscana en Navidad. Así pues, mientras nos preparamos para celebrar la Navidad, nos gustaría compartir algunas sugerencias con ustedes, manteniendo los principios de JPIC en nuestras mentes, y hacerles conocer el movimiento “no compre nada en las fiestas”.

Objetivos

Especial es la alegría de dar y recibir un regalo. El donante y el receptor comparten este gozo. Comprar un montón de regalos navideños puede convertirse en una imposición económica, y puede atiborrar nuestras vidas con una sobrecarga de cosas no esenciales.

Existen otras alternativas. Aumenta el número de personas que elije no comprar regalos para las navidades, y en cambio viven la temporada de Navidad de manera diferente. Muchas de estas personas no son ni cristianas ni franciscanas. Ellas eligen esta práctica o por razones económicas, o porque quieren encontrar alternativas a este tipo de gastos.

Sin embargo, nuestro objetivo no es puramente económico: nuestro propósito es testimoniar nuestros Valores Espirituales alternativos y contra-culturales, centrándonos en la riqueza de la existencia y no en el poseer. También se trata de salir de un sistema de consumismo que vende comodidad y alegría a expensas de la madre Tierra y de los pobres. Desafiar al sistema que produce tal pérdida de Vida y de Paz puede comenzar con pequeñas prácticas diarias. Después de todo, la espiritualidad que profesamos se convierte en una realidad cuando empezamos a practicar los valores alternativos en nuestra vida cotidiana.

Sugerencias

Aquí hay algunas sugerencias prácticas, adaptadas de varios artículos en la web.

  • Dar Tiempo. Para muchos de nosotros, el tiempo es mucho más valioso que las cosas. En lugar de llevar un regalo a la anfitriona de la fiesta, ofrecerse para ayudar a limpiar cuando la fiesta ha terminado. Ir con su sobrina o sobrino a un concierto o un juego de baloncesto. Pasar una tarde con la abuela y quizá mirar algunas fotos que le son significativas.
  • Compartir una experiencia. En lugar de intercambiar regalos, optar por una noche fuera, una ida al cine, comer en casa o cocinar juntos. En vez de un costoso día de compras, un día compartido con tus padres, algo que apreciarás durante mucho tiempo.
  • Hacer una obra de caridad. Será una alternativa a los regalos tradicionales. Se puede idear algún proyecto social o sumarse a alguno ya existente. Invitar a tus amigos y familiares a sumarse.
  • Renunciar a los regalos. Deje claro a los amigos que usted no está interesado en el intercambio de “regalos” movidos por un sentido de obligación. Manifiésteles esta libertad.
  • Hacer regalos de bricolaje o artesanía. Tejer un suéter, hacer carteles o DVD’s con fotografías de momentos especiales con amigos y familiares, o crear aceites de cocina a partir de hierbas del jardín.
  • Dar comestibles. Café o té gourmet, dulces caseros, chocolates, una botella de vino – quizá mejor que dar chucherías. Y, no van a ocupar espacio en la casa durante años. En lugar de intercambiar regalos con compañeros de trabajo, traer galletas o pancitos y café, cuando los dulces navideños se han acabado.
  • Por último, considere algo manuscrito: una tarjeta con un sincero mensaje escrito de su propia mano, y que exprese lo que significa para usted su compañero de trabajo, maestro (a), amigo(a), hermana o hermano, etc. Esos tipos de regalos son mucho más “raros”, y más preciosos, que proporcionar otra vela perfumada.

¡Les deseamos a todos una feliz Navidad! ¡Que el Señor nos bendiga a todos!

Jaime Campos, OFM – & – Rufino Lim, OFM

Oficina de JPIC – Curia general

6 de diciembre de 2016

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Escrito por Redacción

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