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Maria en los escritos de Francisco y Clara.

Aquí tenéis una breve listas de las apariciones de Maria en los escritos de San Francisco y Santa Clara.

Saludo a la bienaventurada Virgen María (SalVM)

Salve, Señora, santa Reina, santa Madre de Dios, María, que eres virgen hecha iglesia y elegida por el santísimo Padre del cielo, a la cual consagró Él con su santísimo amado Hijo y el Espíritu Santo Paráclito, en la cual estuvo y está toda la plenitud de la gracia y todo bien.
Salve, palacio suyo; salve, tabernáculo suyo; salve, casa suya.
Salve, vestidura suya; salve, esclava suya; salve, Madre suya y todas vosotras, santas virtudes, que sois infundidas por la gracia e iluminación del Espíritu Santo en los corazones de los fieles, para que de infieles hagáis fieles a Dios.

Leyenda Mayor (LM) 2; 8

Cuando hubo concluido esta reconstrucción, llegó a un lugar llamado Porciúncula, donde había una antigua iglesia construida en honor de la beatísima Virgen María, que entonces se hallaba abandonada, sin que nadie se hiciera cargo de la misma. Al verla el varón de Dios en semejante situación, movido por la ferviente devoción que sentía hacia la Señora del mundo, comenzó a morar de continuo en aquel lugar con intención de emprender su reparación. Al darse cuenta de que precisamente, de acuerdo con el nombre de la iglesia, que se llamaba Santa María de los Angeles, eran frecuentes allí las visitas angélicas, fijó su morada en este lugar tanto por su devoción a los ángeles como, sobre todo, por su especial amor a la madre de Cristo.

Leyenda Mayor (LM) 3; 1

Mientras moraba en la iglesia de la Virgen, madre de Dios, su siervo Francisco e insistía, con continuos gemidos ante aquella que engendró al Verbo lleno de gracia y de verdad, en que se dignara ser su abogada, al fin logró -por los méritos de la madre de misericordia- concebir y dar a luz el espíritu de la verdad evangélica.

Bendición de Santa Clara (BenCla)

Os bendigo en vida mía y después de mi muerte, como puedo y más de lo que puedo, con todas las bendiciones con las que el Padre de las misericordias ha bendecido y bendecirá a sus hijos e hijas en el cielo y en la tierra, y con las que el padre y la madre espiritual ha bendecido y bendecirá a sus hijos e hijas espirituales. Amén.

Leyenda de Santa Clara (LCL) 8

Y así, abandonados el hogar, la ciudad y los familiares, corrió a Santa María de Porciúncula, donde los frailes, que ante el pequeño altar velaban la sagrada vigilia, recibieron con antorchas a la virgen Clara…de este modo quedaba bien de manifiesto que era la Madre de la misericordia la que en su morada daba a luz ambas Órdenes.

Celano: Vida segunda de San Francisco (2C) 174

…y, aun olvidado de sí, busca, antes que todo, la salvación de los hermanos. Se postra a los pies de la Majestad, ofrece sacrificios espirituales por los hijos, mueve a Dios a hacerles bien. Lleno de temor, compadece con amor a la pequeña grey atraída en pos de sí, no sea que, después de haber perdido el mundo, pierda también el cielo. Le parecía desmerecer la gloria para sí si no hacía gloriosos a una consigo a los que se le habían confiado (cf. 1 R 4,6), a quienes su espíritu engendraba más trabajosamente que las entrañas de la madre cuando los había dado a luz.

Segunda Carta a todos los fieles (2CtaF) 5

Él, siendo rico (2 Cor 8,9), quiso sobre todas las cosas elegir, con la beatísima Virgen, su Madre, la pobreza en el mundo.

20131204inmaculada-concepcion

 

 

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Escrito por Redacción

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