Los niños sin nombre de Siria y los franciscanos.

En Alepo, Siria, los estragos de la guerra y el terrorismo yihadista son el pan de cada día.

Uno de los resultados de estos años de locura son los cientos de niños hijos de ISIS. Son niños que carecen de identidad, nunca fueron inscritos en los registros ni fueron a la escuela y fueron totalmente rechazados por la sociedad.

Entre los pliegues del drama bélico de Siria, también hay niños nacidos durante la ocupación yihadista, de matrimonios temporales o matrimonios forzados. Para ellos, los franciscanos de Alepo, junto con los musulmanes, han puesto en marcha un proyecto que el padre Firas Lutfi, Superior del Colegio Tierra Santa y viceparroco de la Parroquia de San Francisco, comentó en una entrevista con Radio InBlu, la red de radios catolicas de la CEI (Conferencia Episcopal Italiana).

“En Aleppo los franciscanos, en colaboración con el mundo musulmán- contó el padre Lutfi- hemos comenzado un proyecto para tomar conciencia del drama de los niños nacidos de los yihadistas. Son niños desconocidos, sin nombre y apellido. Este es un gran desafío porque ninguna organización internacional quiere abordar este problema. Tenemos criaturas, de uno a seis años, que nunca han ido a la escuela pero que, sobre todo, no tienen un registro legal en la sociedad. Estamos trabajando en un proyecto para que el Parlamento conceda una identidad para estos niños. También queremos apoyar a las madres, enseñarles un trabajo y ofrecer a los niños la oportunidad de recuperar los años escolares perdidos “.

“Estos niños -prosiguió el padre Lutfi- nacieron de matrimonios forzados queridos por los yihadistas. En estos 6 años, nacieron cientos de niños y la sociedad no los acepta ni los reconoce. Son condenados por ser hijos de yihadistas, gente mala, desconocidos como no sirios. No podemos dejar a estos niños al margen de la sociedad. Estamos planificando un programa de prevención y educación pero también estamos legalizando su existencia. Es un proyecto muy ambicioso, pero queremos ser esa gota en el océano sin la cual no sería lo mismo. Al menos 2500 personas están involucradas en todo esto y son solo las que conocemos “.

 

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