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Los franciscanos llaman a renovar la ilusión en la Iglesia

Via La Opinion

 

 

LAURA DOCAMPO
SANTA CRUZ- LA LAGUNA
«A pesar de la adversidad, no pierdan la ilusión», rogó ayer durante la eucaristía de la Pascua el párroco Jacinto Barrios a los 300 fieles que se congregaron en la iglesia de San Francisco de Asís de la capital tinerfeña. El sacerdote franciscano urgió a la comunidad a seguir el ejemplo de Jesús, «que logró vencer todas las adversidades, incluso a la muerte», dijo, para «luchar contra todo aquello que nos hace infelices».

«Nuestra vida no es siempre un jardín de rosas. Una cosa es lo que pensamos y otra lo que nos vamos encontrando por el camino. Creemos que tendremos salud pero aparecen los achaques; pensamos que nuestros hijos seguirían nuestros ideales, pero se revelan; soñamos con matrimonios para siempre y sin embargo se rompen. Todo parece torcerse. Pero aquí estamos junto al Resucitado para renovar nuestra promesas y recuperar la fe en la Iglesia «, recalcó Jacinto Barrios.

Alabanzas

La ceremonia religiosa, que antecedió a la procesión del paso del Santísimo Sacramento por las calles de Santa Cruz, estuvo marcada por el esperanzador mensaje de los franciscanos Barrios y el vicario general Ángel Cedrés, que ayudó a oficiar la misa, y por la privilegiada voz del barítono Javier Jonás Díaz, director de la formación Homini Chorum.

Desde el coro alto del templo y acompañado de la masa coral, Díaz interpretó una selección de canciones de alabanza y gloria propias de la Semana Santa con un virtuosismo que encandiló a los asistentes, haciendo que constantemente giraran su cabeza hacia la parte trasera del templo atraídos por la música.

Durante la liturgia, en la que se relataron los hechos que protagonizó Jesucristo durante sus últimos días de vida antes de ser crucificado, también hubo una referencia especial a la figura del obispo emérito, Felipe Fernández, fallecido el Viernes Santo. Las primeras filas fueron ocupadas por las venerables hermandades del Santísimo Sacramento y del Señor de las Tribulaciones. Muy cerca de ellos siguió la ceremonia el presidente de la Cámara de Comercio, Ignacio González. «Es un día muy emotivo para todos los católicos. Espero que esta resurrección que celebramos hoy nos dé mucha fuerza y nos traiga mucha suerte a todos», auguró el empresario al salir del templo.

Los sacerdotes Barrios y Cedrés cumplieron también con la tradición de la aspersión del agua bendita. Ambos recorrieron la iglesia portando ramas de helechos empapadas en el sagrado líquido con la que rociaron a los feligreses simbolizando la renovación de sus promesas de bautismo. También hubo tiempo antes de la procesión para realizar el relevo del esclavo mayor de la Hermandad del Santísimo Sacramento, José Manuel Ubari, que dejó su cargo en favor de Antonia Santiago, que dirigirá la cofradía durante los próximos dos años.

El párroco de la iglesia de Villalba Hervás hizo un inciso en la misa para invitar a los asistentes a participar de la peregrinación a Italia que organiza la parroquia, en la que recorrerán Asís, Padua y Roma, entre otras ciudades.

Pasada la una de la tarde, comenzaron a sonar las campanas del templo y la Orquesta Municipal de Santa Cruz entonó el Himno nacional para iniciar el recorrido procesional. Los 60 miembros de la cofradía del Santísimo salieron junto al trono engalanado de su paso en dirección a la calle San Francisco hasta la plaza de la Candelaria.

Obdulia Peraza y Nieves Díaz, dos devotas que participan activamente en la Semana Santa desde hace años, aseguraron ayer que «este año se ha visto más recogimiento y mucha más gente que en otras ocasiones». «No sé cuál es el motivo. Tal vez será por la crisis que estamos viviendo porque creo que la fe está brindando mucho consuelo a la gente que sufre por todo lo que está pasando», recalcó Obdulia Peraza.
Al llegar a la plaza de la Candelaria tuvo lugar la primera estación de la ruta. En la parada, el párroco de San Francisco bendijo la mar y sus trabajadores. Ya en Castillo, la banda municipal marcó el paso con la marcha procesional Cachorro. Al margen del medio millar de personas que asistieron al recorrido, la ciudad y los pocos locales que estaban abiertos permanecían desiertos durante las primeras horas de la tarde.

Llovizna

Javier Martín, «fiel laico, formado y convencido», como él mismo se definió, fue uno de los acompañantes del paso por la capital. En su opinión, la Semana Santa santacrucera de este año ha estado marcada por «la escasez de público». «En general, hay poca asistencia. La población mantiene una actitud apática ante los grandes eventos religiosos. Veo a la gente distante y fría, y siento pena. El día esta delicioso y aquí debería hacer miles de personas», se quejaba Martín mientras el paso hacia su segunda escala en la plaza del Príncipe.
Con el cielo encapotado y las primeras gotas de un fugaz chaparrón cayendo, el cura franciscano tomó el Sacramento y desde la glorieta de la plaza bendijo a la ciudad y al campo. «Que Dios bendiga los campos y la ciudad y nos conceda el rocío del cielo y la fraternidad en la tierra», pidió el religioso.

Cuando el reloj instalado frente a la plaza del Príncipe marcaba las 14:59 y la temperatura estaba clavada en los 21 grados, la procesión tomó la recta final por la calle Villalba Hervás. Durante el último tramo, la lluvia espantó a gran parte de los acompañantes del paso y obligó a los cofrades a apurar el ritmo para no acabar empapados.

Pasados por agua

Peor suerte tuvo con el clima la Hermandad del Santísimo Rosario, Nuestra Señora de la Soledad y Santísimo Cristo Resucitado de La Laguna. La lluvia que había comenzado a primeras horas de la tarde continuó durante el resto de la jornada amenazando la procesión. Lejos de resignarse a suspenderla, algo que los miembros de la hermandad no recordaban que hubiera sucedido en la última década, decidieron salir a las ocho de la noche, bajo la llovizna.

No obstante, tuvieron que acortar el recorrido tradicional, que sale de la iglesia de Santo Domingo de Guzmán para llegar hasta La Concepción, y solo realizaron el trayecto que va hasta la plaza del Adelantado para volver por la calle Consistorio hasta el templo. En el itinerario, los 40 costaleros de la hermandad –que semanas atrás fueron multados por la Policía Local por ensayar en la calle– cargaron a hombros los más de 300 kilos que pesa su paso procesional.

Durante la misa previa y ante una iglesia abarrotada, el párroco de Santo Domingo conminó a los creyentes a inspirarse en la Resurrección «para comenzar una vida nueva, no en sentido metafórico, sino de verdad». Las plegarias que hicieron en la celebración fueron dedicadas «al Papa Benedicto XVI, los presidentes de todas las naciones, los que defienden la vida desde el momento de la concepción y la memoria del obispo emérito de la diócesis, Felipe Fernández».

La talla del Cristo Resucitado salió acompañada de más de un centenar de hermanos del Rosario y siete Damas de la Virgen del Rosario de Santiago del Teide ataviadas con manto y traje blanco, igual que la imagen de su patrona que estaba en el interior de la iglesia . El hermano mayor del Rosario, Juan Martín, se congratuló ayer de que también aceptaran su invitación hermandades y cofradías de Icod de los Vinos, Candelaria, El Rosario, Los Realejos y Tegueste. La ceremonia formará parte de un documental que editará la Junta de Hermandades y Cofradías de La Laguna sobre la Semana Santa.

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Escrito por Redacción

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