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«Los creadores de la economía de mercado fueron los franciscanos»

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«Los creadores de la economía de mercado fueron los franciscanos. ¡Sí, los franciscanos! Pero la gente no lo sabe. Fundaron los primeros bancos porque tenían que resolver problemas». Stefano Zamagni no demoniza ni santifica el capitalismo: acepta que existe porque la gente lo necesita, y sobre ese presupuesto propone que, más que ir contra el libre mercado, hay que jugar dentro de él, pero marcándose objetivos que beneficien el interés general. Zamagni es consultor de economía (no retribuido, aclara) del papa Francisco, como lo fue de sus predecesores Juan Pablo II y Benedicto XVI, así como del ex primer ministro italiano Romano Prodi.

Profesor de Economía Política en la universidad italiana de Bolonia y en la estadounidense Johns Hopkins, en Baltimore, Zamagni ha venido la semana pasada a la Universidad Loyola, que los jesuitas han abierto este curso en el campus de Palmas Altas de Sevilla, para defender en el Simposio Unijes de Pensamiento Social Cristiano, titulado Propuestas en tiempos de crisis, su visión de la «economía civil» como alternativa al neoliberalismo a ultranza o «turbocapitalismo» que dice que ha llevado a la crisis actual.

Zamagni cuenta en un encuentro con EL MUNDO que está «ansioso» por conocer los cambios que imprime Francisco a la iglesia católica en el plano económico, para lo que él, como consultor, está convocado en enero en el Vaticano a una reunión del Consejo Pontificio Justicia y Paz, pero dice que el nuevo papa necesita tiempo aún porque ahora está concentrado en dos objetivos más urgentes: «la reforma interna de la Curia y de la Santa Sede y restablecer la comunicación directa con los católicos, dos objetivos que está cumpliendo con gran eficacia».

Apunta que aunque aún Francisco no ha mostrado su postura económica, ya ha dado un giro copernicano en el terreno de la transparencia al publicar por primera vez, el pasado 1 de octubre, las cuentas anuales del Instituto para las Obras de la Religión (IOR), más conocido por su nombre popular de Banco Vaticano, que ganó 86,6 millones de euros en 2012, cuatro veces más que en 2011.

Zamagni dice que el punto de inflexión lo marcó Benedicto XVI con la encíclica de doctrina social de la Iglesia Caritas in veritate, de 2009, de la que el profesor fue uno de los principales redactores. «Antes de ella, la doctrina social de la iglesia era de defensa» ante los abusos del capitalismo, «y ahora ha pasado al rol de delantero, con propuestas positivas» que en vez de negar el mercado intentan mejorarlo y hacerlo más justo, dice usando el símil futbolístico.

Las tres variantes del libremercado

Explica que el libre mercado tiene tres variantes: el neoliberalismo, que la crisis prueba que «ha fallado»; la economía social de mercado alemana, cuya peculiaridad cultural dice que no la hace exportable, y la economía civil, «que tiene sus raíces en Italia con el humanismo y en España con la Escuela de Salamanca» y que está en expansión mundial, incluidos los países anglosajones, donde «han visto que el neoliberalismo puede destruir el sistema».

Que su libro sobre el tema haya sido traducido a siete idiomas es para él una muestra del interés creciente por humanizar el capitalismo. La economía civil o economía social, dice, no trata de ir contra el capitalismo como los marxistas, sino de reformarlo. «La historia enseña que las revoluciones sirven para destruir, pero no para construir. La línea del reformismo requiere más tiempo, pero es más segura».

Ve grandes avances en la penetración de la ética en los negocios. «Hace treinta años no se hablaba de responsabilidad social de las empresas. Las finanzas éticas son hoy el 15% del total de las transacciones. Están las inversiones socialmente responsables, las cooperativas, las credit unions [cooperativas financieras], el comercio eco-solidario, que se encuentra en todas las cadenas de distribución. El cash-mob [concertar compras colectivas en pequeños comercios para salvarlos] se creó hace dos años en Estados Unidos. Allí los consumidores ejercen el vote with your wallet [votar con tu monedero al comprar]. Las grandes empresas les tienen miedo porque pueden boicotearlas y es el fin para ellas. Fíjate en el caso de la Coca-Cola, que va abajo por los ataques de consumidores…».

¿Y el peligro de que la responsabilidad social corporativa no sea más que una careta o maquillaje o recurso de marketing de las empresas para vender más? El economista dice que hay compañías que hacen eso «trucando las cartas» para maximizar sus beneficios en el corto plazo, pero que «más tarde o más temprano la verdad se sabe» por las denuncias de los consumidores, y menciona los casos de Apple, Nestlé o Reebok.

‘El capital’ y la encíclica ‘Rerum Novarum’

Al papa Francisco lo conocía ya de cuando Jorge Mario Bergoglio era cardenal de Buenos Aires, ciudad donde el economista también enseña desde hace 15 años porque la universidad de Bolonia tiene allí otra sede. Del papa dice que es un hombre que, «como jesuita, sabe y es abierto», y que ahora «está pensando, recogiendo material» para reformar la iglesia. Zamagni menciona que el Banco Vaticano se equivocó por dedicarse a la especulación. «Dinero hace falta, porque hay que financiar a las iglesias de África y Asia; el error ha sido la manera de hacerlo, con la especulación, y no se debe especular, y menos sin transparencia». Dice que la apuesta del papa Francisco por sanear el Banco Vaticano y publicar sus cuentas «demuestra que se puede conseguir dinero sin infringir las reglas y con transparencia, y anima a la gente a donar dinero a la iglesia».

La crisis capitalista «la ha dado la razón a Marx» por su análisis de la explotación del trabajo. «Marx hace un diagnóstico correcto; su error es la terapia». Zamagni afirma que no se le ha leído bien. «Él decía que no se debe hacer la revolución. Como método, era reformista. Pero Lenin le impuso una aceleración a la teoría marxista para hacer la revolución. Lenin traicionó a Marx, y la gente no lo sabe». Otro aspecto desconocido, añade divertido este hombre alto y corpulento, es que la encíclica Rerum Novarum (De las cosas nuevas, 1891) del papa León XIII es compañera de viaje de Marx por su crítica común al capitalismo salvaje. «Tú lees Rerum Novarum y lees El capital, quitándoles el título, y no sabes distinguir quién es uno y quién es otro». Bueno, sí, hay una diferencia, añade. «ElRerum Novarum es mucho más fuerte que El capital, porque dice que la explotación es un pecado contra Dios, que es más fuerte que decir que es una violación de un derecho humano».

 

Via El Mundo

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