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Laudato si: apasionado amor a la realidad

Respondiendo a la pregunta ¿qué es lo que impactó en nosotros esta encíclica? Acabo de cumplir 54 años y hace 37 años me dedico a la profundización y la enseñanza de la Doctrina Social de la Iglesia. Ninguna de las 11 encíclicas escritas por 7 pontífices me han impactado tanto el corazón y la razón como esta, ya que ninguna de las encíclicas que se han escrito hasta ahora tuvo un impacto político mundial como la Laudato si. Fue publicada el 24 de mayo del 2015, el día de Pentecostés, y la cumbre de París, celebrada a fines de noviembre y principios de diciembre del 2015, tomó el 100% del contenido de la encíclica y lo tradujo en una convención internacional que la aprobaron 198 países de todo el mundo. Donde, por ejemplo, los países ricos reconocen que se tienen que hacer cargo de la deuda que han generado, por la contaminación ambiental, en los países pobres, y se comprometen a ayudarlos a desarrollar energías nuevas que no contaminen. Un milagro; y quién la escribió ha impactado en mi razón y en mi corazón de una manera tan fuerte como no lo había hecho otra persona, que no sea Juan Pablo II y monseñor Giussani, porque tiene una chispa en los ojos que está incendiando el mundo hasta hacer llorar a un senador norteamericano que luego renuncia o cuando viajaba al Africa luego de los atentados de París, donde todo el establishment del Vaticano le aconsejó no hacer el viaje, ante la situación del país de mayor desequilibrio político, la República Centroafricana, de mayores atentados terroristas, y cuando le preguntan si tenía miedo por lo que le podía pasar, dijo, lo único a lo que le tengo miedo es a los mosquitos. Solamente una persona que se pertenece totalmente al Misterio puede vivir esa libertad, brillar en su rostro y en sus ojos, cada vez que habla, cada vez que se mueve, una luminosidad que nos abraza a todos.

INTRODUCCION 
Quiero dar tres pasos: uno es ubicar la encíclica en el magisterio social de la Iglesia de manera muy breve, el segundo desentrañar el hilo conductor de la encíclica y las claves de lectura, que nos las da el mismo Papa en los puntos 15 y 16. Finalmente contemplar un paradigma que nos propone como encarnación del contenido de la encíclica.
La encíclica tiene 246 puntos y los primeros 16 son introductorios, y en estos puntos 15 y 16, como ningún Papa lo ha hecho en ninguna de las encíclicas anteriores, dijo: yo voy a decir esto, sintéticamente el contenido de la encíclica es este y tiene estas claves de lecturas que les ayudará a leerla. Lo primero que él dice es “espero que esta carta encíclica que se agrega al magisterio social de la Iglesia nos ayude a reconocer la grandeza, la urgencia y la hermosura del desafío que se nos presenta”. Grandeza, urgencia y hermosura, esta es la chispa que viene de él. Es un momento grande para la historia por la gran urgencia que representan dos cuestiones graves, la degradación del medio ambiente y la degradación de la persona por la tremenda pobreza que vive el mundo de hoy, y la hermosura, porque con fe esas realidades pueden enfrentarse y transfigurarse desde dentro, por eso nos imprime a nosotros un ímpetu para caminar hacia adelante.
* La ubicación de Laudato si en el contexto de la Doctrina Social de la Iglesia Católica:
Desde 1891 hasta 2015 pasaron 124 años, se escribieron 11 encíclicas, por siete Papas. La Doctrina Social de la Iglesia tiene dos ejes transversales, uno es el trabajo y otro el desarrollo sustentable. Para el trabajo se han escrito 5 encíclicas: Rerun Novarum de León XIII, Quadragesimo Anno de Pio XI, Mater et Magistra de Juan XXIII, Laboren Excersen y Centesimus annus de Juan Pablo II. La más importante de estas 5 será la Laboren Excersen, que es la que logró la expresión más madura del concepto del trabajo en el conjunto de la DSI; las otras 6 encíclicas que fueron la Pacen in Terris de Juan XXIII, la Popularum Progresio y Octogesima Advenium de Pablo VI, la Solicitud Red Socialis de Juan Pablo II, la Caritas et Veritatis de Benedicto XVI y la Laudato Si de Francisco, tienen otro eje temático que es el desarrollo sustentable. En este caso la expresión más madura será Laudato si. Sin embargo estos ejes transversales tienen un punto en común que ambos Papas se han encargado de ponerlos de relieve. En el punto 12 de la Laboren Excersen Juan Pablo II afirma: “En cada fase del desarrollo de su trabajo, el hombre se encuentra ante el hecho de la principal donación por parte de la ‘naturaleza’, y en definitiva por parte del Creador. En el comienzo mismo del trabajo humano se encuentra el misterio de la creación. Esta afirmación ya indicada como punto de partida, constituye el hilo conductor de este documento”. El problema central del hombre de hoy es que trabaja sin la conciencia de que lo que tiene entre manos es dado por Otro, de ese proceso de más de 100 años que va de Rerun Novarum a Centesimus Annus el Papa dice, lo central es esto: el hombre trabaja sin la conciencia de que lo que tiene entre manos es dado por otro. Y en Laudato si Francisco dice casi literalmente lo mismo con respecto al eje transversal del desarrollo sustentable, al final del punto 5: “por lo tanto, la capacidad de transformar la realidad que tiene el ser humano debe desarrollarse sobre la base de la donación originaria de las cosas por parte de Dios”. En ambos ejes transversales de la DSI, Juan Pablo II y Francisco, dicen exactamente lo mismo, el núcleo del problema es que el hombre trabaja y se desarrolla sin la conciencia que lo que tiene entre manos le es dado por otro, eso se llama sentido religioso, es decir, el problema central del hombre de hoy, es que vive la realidad sin sentido religioso.
* El hilo conductor y las claves de lectura:
¿Cuáles son los 6 capítulos? ¿Cómo desarrolla él el contenido de toda la encíclica? ¿Qué quiere proponernos el Papa? Ante todo desarrollaremos “El hilo conductor”.
1) “En primer lugar haré un breve recorrido por distintos aspectos de la actual crisis ecológica, con el fin de asumir los mejores frutos de la investigación científica actualmente disponible, dejarnos interpelar por ella en profundidad y dar una base concreta al itinerario ético y espiritual como se indica a continuación.”
El Papa acá nos habla de la contaminación, la basura, la cultura del descarte, el clima, el agua, la pérdida de la biodiversidad, la degradación social, de la inequidad planetaria, la debilidad de las reacciones y diversidad de opiniones. En definitiva de lo que hoy las diversas ciencias nos ayudan a descubrir del daño mortal que está padeciendo el planeta. Es como si la humanidad, el planeta, está padeciendo un cáncer terminal y no se quiere hacer consciente de ello, por una posición de la razón y del corazón donde todo hace que vivamos distraídos. Por eso el tema central del mensaje mundial por la paz de este año es superar la distracción que vivimos ante la realidad. El Papa nos pide dejar de estar distraídos, estamos distraídos ante la pobreza de las personas y ante la pobreza del ambiente, esto tarde o temprano nos llega, nos toca la puerta de nuestra casa, ingresa a nuestra humanidad y nos destruye.
2) «A partir de esta mirada, retomaré algunas razones que se desprenden de la tradición judío-cristiana, a fin de procurar una mayor coherencia en nuestro compromiso con el ambiente.”
¿Qué nos dice la fe sobre la realidad de la creación? ¿Qué nos dicen las sagradas escrituras? Ante todo que es un Misterio y que dentro de ese Misterio cada realidad tiene una riqueza individual, cada aspecto de la realidad y cada persona, y que esa riqueza que está dentro de la realidad tiene una unidad profunda que expresa ese misterio, que todo lo que ha sido creado está destinado a todos y no a algunos, y quién mejor nos hizo consciente de ese Misterio, quien mejor nos ayudó a entender todo el Misterio de la realidad, ha sido la persona misma de Cristo, en la manera cómo El miraba la realidad; por eso la primer actitud que el Papa pone ante la cultura de la distracción es volver a recuperar la mirada de la realidad como signo. ¿Qué perdió el hombre de hoy? La conciencia de que todo es signo de otro, todas las cosas las tratamos con una actitud posesiva que no nos permite disfrutarlas. Cristo responde ante esta actitud educándonos en una conciencia distinta que nos abre al Misterio, a valorar cada persona y cada cosa, a reconocer la unidad profunda que encierran todas las cosas y que le da consistencia a toda la realidad.
3) “Luego intentaré llegar a las raíces de la actual situación, de manera que no miremos sólo los síntomas sino también las causas profundas”.
Francisco percibe la preeminencia del paradigma tecnocrático. La tecnología con su creatividad ha engendrado un poder avasallador. Este paradigma ha penetrado el inconsciente colectivo y se ha apoderado de nuestra razón y de nuestro corazón trayendo consecuencias directas en la manera relativa de tratar todo lo que vivimos y tocamos, en especial el trabajo y la biotecnología.
4) “Así podremos proponer una ecología que, entre sus distintas dimensiones, incorpore el lugar peculiar del ser humano en este mundo y sus relaciones con la realidad que lo rodea”.
Esto es un ecología integral, ambiental, económica, social, cultural y de la vida cotidiana, que tenga como base el principio del bien común y haga justicia entre las generaciones.
5) “A la luz de esa reflexión quisiera avanzar en algunas líneas amplias de diálogo y de acción que involucren tanto a cada uno de nosotros como a la política internacional”.
Esto es a lo que Francisco llama “cultura del encuentro”, es decir, diálogo sobre el medio ambiente en la política internacional, hacia nuevas políticas nacionales y locales, transparencia en los procesos decisionales. Un diálogo para la plenitud humana entre la política y la economía, entre las religiones con las ciencias.
6) “Finalmente, puesto que estoy convencido de que todo cambio necesita motivaciones y un camino educativo, propondré algunas líneas de maduración humana inspiradas en el tesoro de la experiencia espiritual cristiana”.
Apostar por otro estilo de vida implica una nueva alianza entre la humanidad y el ambiente que nace de una tarea educativa, que lleva a una conversión ecológica. Que solamente puede resultar interesante para el hombre de hoy si se hace a través de una experiencia de gozo y paz, que reimpulsa a un nuevo amor civil y político.
Este es el sentido de la experiencia sacramental. La introducción en la experiencia del “signo” y el “descanso celebrativo”. Esto nos lleva a “lo profundo de la realidad” que está inundada de una consistencia trinitaria, que nos abre a una nueva experiencia de relación entre las creaturas, cuyo paradigma supremo ha sido la “reina de todo lo creado”. Este ímpetu nos lleva más allá del sol.

LAS CLAVES DE LECTURA
Si bien cada capítulo posee su temática propia y una metodología específica, a su vez retoma desde una nueva óptica cuestiones importantes abordadas en los capítulos anteriores. Esto ocurre especialmente con algunos ejes que atraviesan toda la encíclica. Por ejemplo: 1) La íntima relación entre los pobres y la fragilidad del planeta. 2) La convicción de que en el mundo todo está conectado. 3) La crítica al nuevo paradigma. 4) A las formas de poder que derivan de la tecnología. 5) La invitación a buscar otros modos de entender la economía y el progreso. 6) El valor propio de cada criatura. 7) El sentido humano de la ecología. 8) La necesidad de debates sinceros y honestos. 9) La grave responsabilidad de la política internacional y local. 10) La cultura del descarte. 11) La propuesta de un nuevo estilo de vida.
Estos temas no se cierran ni abandonan, sino que son constantemente replanteados y enriquecidos.
* La encarnación paradigmática:
¿Cuál es la novedad de la encíclica? Una persona que encarna totalmente el contenido, mirando la cual, nos permite vivir lo que el Papa nos propone, ¿quién? Francisco de Asís, que no por casualidad el Papa se llama Francisco, es decir la contemporaneidad del cristianismo, nos propone un paradigma que es Francisco que se encarna en Francisco. Francisco encarna a Francisco. Es decir Dios no puede ser más real con nosotros que como lo está haciendo ahora, es la realidad de lo real, nos pone una persona con la cual podemos mirar hoy como tratar la realidad, que trajo una revolución cultural en el siglo XII cuando Francisco emergió en una Iglesia, en uno de los contextos más putrefactos que tuvo la Iglesia en su historia, que estaba totalmente descentrada. Cristo hizo nacer un carisma que fue Francisco que volvió a centrar la Iglesia a tal punto que cuando Giotto pintó en la Basílica de San Francisco de Asís, el sueño del Papa que veía que se derrumbaba la Iglesia y había una persona que la estaba sosteniendo con el hombro, esa persona era la misma que no quiso atender cuando lo fue a ver en los jardines vaticanos y además lo hizo echar, y luego lo manda a buscar por todos lados para reconocerle la regla que al principio no quiso ni atenderlo. Esta persona había sido elegida por Cristo para hacer renacer la Iglesia, no es casual lo que hoy está haciendo suscitar Francisco, no hay un solo miembro de la Iglesia Católica que no se sienta incendiado por la chispa de Francisco, por el brillo que está en sus ojos. Esto estamos llamados a seguir.

Via La Opinion

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Escrito por Redacción

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