La lucha llevada a cabo por la hermana Eulie Desacula y por las Hijas de la Caridad en favor de los niños más vulnerables de Phnom Penh (Camboya) es una realidad desde hace muchos años. Y es que gracias a su innovador proyecto, Mobile Tuk-Tuk Education Centre que permite a los niños recibir una educación y no caer en las redes de prostitución o explotación, se está llevando a cabo una campaña promovida por la Catholic Mission con la que pretenden centrarse en la educación en Camboya.

Las religiosas, desde hace más de una década, se ocupan del cuidado de los niños y de su educación en el Centro Lindalva, en las afueras de la ciudad. Sin embargo, la ayuda no llega a todos los niños. De ahí que estas religiosas hayan puesto en marcha un proyecto adicional con el apoyo de Catholic Mission, tal y como recoge la Agencia Fides.

El director Nacional de Catholic Mission, el padre Brian Lucas, ha explicado que el proyecto ofrece una valiosa oportunidad para la formación. “Desafortunadamente, todavía muchos niños en Camboya no pueden ir a la escuela porque no tienen los documentos necesarios, tales como un certificado de nacimiento. Gracias a este programa innovador, los niños con más dificultades pueden ser alcanzados de manera dinámica”.

Así los maestros de estas poblaciones hacen uso de los tuk-tuk locales para llegar a las comunidades pequeñas, dando clases de lenguaje, higiene, derechos humanos y patrimonio cultural a los niños, pero también ofrecen comidas frescas para promover una alimentación saludable.