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Las Clarisas de Tudela venderán su crema cosmética por toda España

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La progresiva falta de recursos económicos que afecta a la sociedad también tuvo su reflejo en el monasterio de Santa Clara de Tudela.Hace un par de años, las nueve religiosas de clausura que viven en él se vieron en la necesidad de buscar un empleo que sirviera para cubrir los gastos de manutención y mantenimiento de su hogar.

Las labores de bordado que hasta entonces permitían a la comunidad tener una fuente de ingresos eran cada vez más escasas y las hermanas buscaron otra ocupación. Y la encontraron gracias a dos compañeras delmonasterio de Medina de Pomar (Burgos), donde desde hace años elaboraban unas cremas a base de plantas para tratar problemas de la piel.

Esta iniciativa ha cuajado de tal forma que el próximo mes de septiembre su crema, que se vende como producto cosmético, estará disponible en farmacias de toda España. Su comercialización correrá a cargo de Laboratorios ACPG, empresa de Oricáin especializada en plantas medicinales que ha solicitado a las Clarisas 4.000 tarros de su crema.

Obras y papeleo

Pero el camino hasta conseguir este objetivo no ha sido nada sencillo. La aventura comenzó en junio de 2012, cuando las religiosas tudelanas se pusieron en marcha para hacer realidad su proyecto.

Por un lado, y al ser de clausura, tuvieron que acondicionar sus instalaciones para poder fabricar la crema sin tener que salir del monasterio. Así, dispusieron una zona de cultivo de las plantas necesarias para la elaboración (aloe vera, saúco, hiedra y caléndula) y convirtieron la pequeña granja de la que disponían en una moderna nave de producción.

Pero antes de ponerse manos a la obra necesitaban los preceptivos permisos administrativos. Primero contactaron con el departamento de Salud del Gobierno de Navarra, que les remitió al Ministerio de Sanidad del Gobierno central. «Nos solicitaron documentación de todos los pasos a seguir en la elaboración, desde la recogida de las plantas al etiquetado de los tarros. Nos sugirieron que, si queríamos sacar esto adelante, rezáramos algo menos y leyéramos más legislación», recuerda la abadesa del monasterio tudelano, Pilar Bilbao Unamunzaga.

Uno de los requisitos que debían cumplir las religiosas era contar con el aval de un biólogo, un químico o un farmacéutico que certificara la calidad de su producto. «Ninguna de nosotras éramos algo de eso, pero entonces Dios nos envió a Javier Córdoba e Imanol Arellano, dos biólogos tudelanos que se ofrecieron a ayudarnos», indica Bilbao, quien reconoce que, pese a lo arduo de todo este proceso, «ahora que vemos el resultado final nos damos cuenta de que ha merecido la pena».

DATOS DE INTERÉS

ELABORACIÓN

Recogida de plantas. El primer paso del proceso elaborador es la recogida de las plantas -aloe vera, hiedra, caléndula y saúco-, auténtica materia prima de la crema.

Maceración. Las plantas recogidas se someten a un proceso de maceración en aceite de oliva virgen extra. Por un lado se procesa el aloe vera y por otro la hiedra, caléndula y saúco.

Filtrado. La mezcla de aceite y aloe vera se escurre para separar la gelatina que suelta esta planta. Por su parte, la mezcla de las otras tres plantas se filtra hasta tres veces utilizando un trapo de algodón para eliminar cualquier tipo de impureza.

Fusión con la cera. En un recipiente se mezcla cera de abejas con aceite de oliva y, cuando tiene la temperatura óptima, se une esta masa con la mezcla obtenida con las plantas. Toda esta fusión debe batirse hasta conseguir una crema homogénea.

Envasado y etiquetado. La mezcla final se divide en tarros que, posteriormente, son etiquetados con la marca de la crema y su fecha de elaboración. En cualquier caso, ninguno de los tarros sale de la sala de elaboración hasta no recibir el visto bueno del laboratorio al que se envían las muestras de cada partida.

Venta. Las personas interesadas en adquirir esta crema la pueden comprar en el monasterio de Santa Clara de Tudela, ubicado en la calle Blanca de Navarra. Está disponible en dos formatos, uno de 25 ml, que se vende a 4 euros; y uno mayor, de 50 ml, que cuesta 6 euros. A partir de septiembre se podrá conseguir en farmacias.

PROPIEDADES

Aloe vera. La gelatina del aloe vera penetra fácilmente en la piel y se utiliza como hidratante, cicatrizante regenerador celular, y tonificador.

Caléndula. Alivia sarpullidos e irritaciones, ayuda en procesos inflamatorios, y contra las rozaduras provocadas por los pañales de los bebés.

Saúco. Se utiliza como tónico para la piel.

Hiedra. Se utiliza para reducir la sensibilidad nerviosa y en tratamiento contra la celulitis.

 

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Escrito por Redacción

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