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¿Habrá más papistas que el papa?

pazybien.esLa expresión “ser más papistas que el papa” se aplica a todas esas personas sumamente estrictas en el cumplimiento de la ley ó de determinadas convicciones. Aunque su origen está relacionado con la fe católica en la cual el papa detenta el máximo de autoridad su uso se ha corrido a otros ámbitos…

Sin embargo me gustaría compartir esta reflexión con lo que significa para los que estamos dentro del redil (con perdón de las ovejas) de la fe católica….

La localización más frecuente de los católicos “más papistas que el Papa” suele ser la sacristía, la vereda de la parroquia y la reunión de algunos movimientos y órdenes religiosas seglares.

Suelen atribuirse funciones para las que nadie los instituyó y compiten por volver a esquemas muertos de la fe …muertos porque no han podido o no han querido encontrarse con el Jesús resucitado…

¿No he visto acaso a estos papistas-más-que-el-papa rasgarse las vestiduras porque el párroco había convocado una murga de chicos del barrio para incorporarlos a la procesión en la fiesta patronal?

¿Y no escuche la reprimenda de otro papista-más-que-el-papa que nos recitaba una frase del Evangelio cuando con una solidaridad premonitoria en la parroquia franciscana el párroco nos dejo hacer una feria de micro emprendimientos allá en el 2001? Había que tener reflejos rápidos ante la crisis y ese día, también de fiestas patronales, un puñado de habitantes pudimos empezar a reconstruir una esperanza. Ese papista-más-que-el-papa nos refregó aquello de “Mi casa será llamada casa de oración”; pero ustedes la están convirtiendo en “cueva de ladrones”.» Mateo 21-12 … solo porque algunos vendían pizza y otros escarpines tejidos a mano…

Este papa despierta en mi muchos interrogantes… ¿Se dará una epidemia de papistas-más-que-el-papa ?

  • ¿Intentarán superarlo en gestos de cercanía? Especialmente ante los más pobres, los que nada valen ante la sociedad, los desechables?
  • ¿Intentarán superarlo en gestos de libertad como para recorrer caminos nuevos y anunciar con audacia, más con actitudes que con palabras, documentos, reuniones a ese Jesús que está vivo entre nosotros? Vivo, tanto en el hermano como en las acciones litúrgicas
  • ¿Intentaran superarlo en el diálogo, en la apertura, en la desapropiación?
  • ¿Intentarán superarlo en claridad y transparencia en la administración de los dineros de la Iglesia, que son sagrados, porque provienen más de la viuda que del publicano?
  • ¿Intentarán superarlo en la pobreza, la incomodidad, el hacerse pobre con los pobres, para que el Evangelio sea creíble?
  • ¿Intentarán superarlo en el seguimiento de Jesús que si instituyó una Iglesia fue para anunciar el Reino, de paz, justicia, libertad, amor, no un espacio de poder que ahuyenta a los pobres de espíritu, esos que ya lo han descubierto en su corazón?
  • ¿Intentarán superarlo en poner antes la oración que los recursos tecnológicos?
  • ¿Intentarán superarlo en voluntad de comunicación, madre de la fraternidad?

La Iglesia debe anunciar el evangelio

La lista podría seguir… El Espíritu Santo ha renovado numerosas veces la Iglesia. A veces ha sido a través de santos del llano, como San Francisco de Asís que suscitó la admiración de la jerarquía de su época.

El Espíritu también ha utilizado a papas santos para acometer la misma tarea, el más cercano a nosotros Juan XXIII ó Juan Pablo II.

Queda el balance abierto sobre cuál de las renovaciones es más eficaz, si la de arriba abajo o la de abajo arriba… Me inclino a pensar que solamente esta última, basada en la conversión, es la que a la larga da sus frutos.

A los que nos deleita la Historia de la Iglesia en donde experimentamos aquello de que “el Espíritu sopla donde quiere”, nos emocionan estos pasos firmes para desandar el camino que los sucesivos papas dieron para concentrar poder, boato, solemnidad y todas aquellas cosas que nada tienen que ver con las enseñanzas del Rabi de Galilea. Y que fueron ocasión de cismas y dolorosas separaciones…cuando no de guerras. (Por las que Juan Pablo II pidió perdón en el 2000).

Volver a ser el Obispo de Roma es recuperar la esperanza de que” todos sean Uno para que el mudo crea”…Juan 17,21

A veces mi imaginación divaga sobre el Juicio final, aquel descripto en Mateo 25. Y me lo imagino a Jesús haciendo una gran pira con todos los tratados teológicos, libros, comentarios, encíclicas, producidos desde la institución de la Iglesia… Lo veo quemando todo esto y mirándonos a los bautizados con esa mirada dulce que debe tener y decirnos:

Yo les deje dos mandamientos para cumplir, y un libro muy pequeño en donde estaban mis enseñanzas… ¿Por qué se apartaron de cosas tan sencillas?”

 

María Cecilia Jaurrieta, ofs

 

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Escrito por Cecilia Jaurrieta

Maria Cecilia Jaurrieta esta casada y tiene cinco hijos y seis nietos. Profesó en al Orden Franciscana Seglar en 1986.
Es bioquímica y ha colaborado con distintos medios graficos y radiales franciscanos como NUEVA POMPEYA y EL MENSAJERO DE SAN ANTONIO. Ha publicado varios trabajos relacionados con la religiosidad popular en la Editorial San Pablo. Ha recibido capacitación en mediación comunitaria con la cual ha enriquecido los talleres de educación para la paz que anima desde 1998.

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General de los Frailes Menores es nombrado Secretario de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada.