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Fray Pizzaballa al patriarcado de Jerusalén

Con el ex Custodio de la Tierra Santa, que le tocará suceder a Fouad Twal como administrador apostólico «hasta el nombramiento de un nuevo patriarca»: «Vuelvo a Jerusalén con el deseo de servir principalmente al clero local y a toda la comunidad, pidiendo a todos comprensión, amistad y colaboración». El anuncio fue divulgado mientras Francisco se encontraba volando hacia Armenia

A un mes exacto del final de su mandato como Custodio, el padre Pierbattista Pizzaballa vuelve inmediatamente a la Tierra Santa, pero como administrador del Patraircado latino de Jerusalén. Papa Francisco llamó hoy al franciscano italiano a recoger la herencia de Fouad Twal, que deja la guía del Patriarcado por haber llegado al límite de edad. Pero lo designó administrador apostólico en la sede vacante hasta que llegue el nombramiento de un nuevo Patrairca, y, como sea, lo elevó a la dignidad de arzobispo.

 

El nombramiento de hoy fue anunciado mientras Papa Francisco estaba volando hacia Armenia, pero el dato más sorprendente es la decisión de encomendar nuevamente a un italiano (aunque por el momento sea transitoriamente) la guía de la diócesis latina de Jerusalén, después de 29 años y dos patriarcas árabes (el palestino Michel Sabbah en 1987 y el jordano Twal en 2008). El comunicado de la Santa Sede especifica de claramente que la tarea encomendada a Pizzaballa es «hasta el nombramiento de un nuevo Patriarca». Pero los tiempos y las modalidades de la decisión y la aclaración de que en septiembre el ex Custodio recibirá la ordenación episcopal pueden llevar a pensar que se trata de un mandato amplio y no de breve duración.

 

«Muchos me preguntan sobre mi futuro, qué programas hago –dijo Pizzaballa en una entrevista de hace pocos días al Christian Media Center de Jerusalén. Soy un fraile y, es cierto, como todos hago programas, pero un fraile también es hujo de la obediencia. Llegará el momento en el que alguien me diga, como a Pedro, dónde ir. Y está bien que sea así». En aquella entrevista, en realidad, Pizzaballa hablaba sobre el desafío de abrir una nueva página en su vida «después de haber pasado en Medio Oriente 25 años, mitad de mi vida». En cambio, ahora justamente la obediencia lo vuelve a llevar a Jerusalén, pero a un contexto nuevo, que se anuncia igualmente difícil.

 

El mismo Pizzaballa no ha ocultado su sorpresa hoy: «Se me pide ‘volver a Jerusalén’ (cfr. Lucas, 24) –escribió en el mensaje enviado al Patriarcado latino inmediatamente después de la noticia de su nombramiento–, como a los apóstoles, después de los ‘hechos sucedidos en Jerusalén’ y el encuentro con el Resucitado, también a mí el Señor, a través del Papa, me pide volver a la Ciudad Santa después de mi experiencia de Custodio. No oculto haberme sorprendido por tal petición, conociendo mis límites personales y objetivos. Podrán, pues, imaginarse mi trepidación y mi preocupación por el encargo que me ha sido encomendado. También puedo comprender todas sus preguntas y también todas sus perplejidades –añadió. Sin embargo, sé bien que es Él quien me llama y en Él confío. ‘Te basta mi gracia’ (2, Cor, 12, 9). Vuelvo a Jerusalén con el deseo de servir principalmente al clero local y a toda la comunidad, pidiendo a todos comprensión, amistad y colaboración».

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Escrito por Redacción

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