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Franciscano de 95 años recorre 6 kilómetros mientras confiesa.

El 28 de febrero, tercer domingo de Cuaresma, en las arquidiócesis de Fortaleza y Salvador de Bahía (ubicadas en el noreste de Brasil) cerca de 30 mil personas participaron en la “Caminata Penitencial”. En Fortaleza los fieles presenciaron el testimonio de Frei Roberto, un sacerdote de 95 años que caminó seis kilómetros mientras confesaba al igual que los demás presbíteros.

“Fue uno de los momentos más lindos que vi hoy. Ese ejemplo de fe, de amor y de fidelidad para con las cosas de Dios, que es lo que nos mostró hoy Frei Roberto, fue una verdadera prueba de la presencia de Dios en su corazón. ¡Hay que seguir su ejemplo!”, comentó uno de los usuarios que compartieron en las redes sociales las fotos del presbítero realizando su ministerio.

Este sacerdote capuchino nació el 10 de septiembre del año 1920 en la ciudad de Maracanaú (Ceará). Fue bautizado con el nombre Juari Magalhães de Sousa. A los 14 años de edad ingresó al convento de los capuchinos. Entonces cambió su nombre por Frei Roberto. Fue ordenado sacerdote en 1944 y ha cumplido 71 años de sacerdocio.

Según explicó Mons. Gilson Andrade, Arzobispo de Salvador de Bahía (una de las diócesis que participó en esta iniciativa), la Caminata Penitencial “es un gesto común que todos nosotros hacemos como Arquidiócesis en este tiempo en que la Iglesia recuerda que su caminar está marcado también por nuestros pecados, los pecados de los fieles”.

«Como Iglesia rezamos juntos por los demás porque necesitamos librarnos del pecado con la gracia de Dios y con la oración de los hermanos. Al mismo tiempo representa un manifestación de nuestra unidad alrededor de nuestros pastores», añadió el Prelado.

Por otro lado, en la «Caminata Penitencial» de Salvador de Bahía  más de 200 mil personas recorrieron ocho kilómetros. Muchos de los asistentes hicieron prácticas penitenciales como caminar descalzos y cargando pequeñas cruces. Uno de ellos es Wilson Santos que llevó una cruz blanca con manchas rojas, que simbolizan la sangre que Cristo derramó por amor a los hombres. «Jesús es todo en mi vida», manifestó.

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Escrito por Redacción

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