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El Fama no se toca. Un paradigma de la lucha ambiental

Comentario previo: Esta colaboración surge de la profunda admiración que despertó en mi la hermana Graciela Barrionuevo OFS. Su tarea desinteresada en la promoción humana y en la educación ambiental solo movida por el amor concreto hacia la Creación nos recuerda aquello de que debemos florecer allí donde la Providencia nos plante. Cada uno a su manera, cada uno con los dones y talentos que ha recibido. Y por sobre todo no dejando de hacer cualquier cosa por minima que sea a favor de la vida. Muchas veces caemos en la trampa de creer que solo tienen valor las “grandes acciones”. Las pequeñas son una pedagogía que a veces nos llevan a emprender empresas de tamaño descomunal… y tener éxito. Nunca nos dejemos invadir por ese sentimiento tan extendido de que por ser pequeños nada podemos.

Catástrofes ecológicas 

En Mina Gerais, Brasil (Minas Generales, antigua ciudad del oro brasileña) una catástrofe ecológica se llevó en enero de 2019, la vida de más de 300 personas. El dique de contención de la minera Vale se quebró y la avalancha de lodo con desechos tóxicos arrasó con todo a su paso. Sucedió en el pequeño pueblo de Brumadinho. Vale es una multinacional brasileña, la mayor productora a nivel mundial de hierro y la segunda de níquel. En 2015 hubo un “accidente” similar que no sirvió para prevenir esta segunda catástrofe.

La pregunta retórica seria ¿Cuántas personas han salvado con su lucha los activistas ecologistas?  Pero, aunque hubiera sido una sola, ese compromiso habría tenido el mayor de los significados. Cuidar la Casa Común es responsabilidad dramática de los creyentes, quienes deberán rendir cuentas de su compromiso o indiferencia por la Creación, primera revelación de Dios.

Esa pregunta me surgió cuando contemplaba a la apasionada y entusiasmada hermana Graciela Barrionuevo OFS relatando las peripecias de la lucha desigual emprendida en Famatina, La Rioja, Argentina contra la minera Barrick Gold.

La explotación ayer, hoy y mañana

Nos rasgamos las vestiduras ante la codicia capitalista. Es tan solo una actualización de otras codicias con otros marcos y referentes históricos… Envueltos en el ropaje del progreso, de la generación de riqueza, de la creación de puestos de trabajo se quiere abrir a las grandes multinacionales la posibilidad de establecerse a costa de un impacto ambiental de desconocidas consecuencias.  El trabajo en las minas ha sido desde siempre uno de los más despiadados… Solo basta leer Las venas abiertas de América Latina el imprescindible texto de Galeano, al que habría que agregarle varios capítulos. Los españoles, los portugueses, los holandeses y tantos otros en el pasado no fueron mas que el ropaje humano de la avaricia… No escatimaron victimas en el altar de las ganancias rápidas. Hoy los monstruos de las multinacionales al acecho nada pueden hacer sin las complicidades locales. El dinero carece de nacionalidad.

Famatina una ciudad con historia de avidez minera: Ya los incas tenían registrado el cerro de Famatina y explotaban los metales que generosamente ofrecía. Cuando el conquistador Ramírez de Velazco fundo la capital de Todos los Santos de la Nueva Rioja, quiso hacerlo en el valle de la montaña que prometía  esta apetecida veta mineral. ¡Tarde se dio cuenta que la “Nueva Potosí!  estaba a 75 km por el sendero entre montes y quebradas y a 200 km por camino de llanura.

Y cuando muchos años después, el político Bernardino Rivadavia quiso interesar a los capitales británicos para integrar una Sociedad Minera que explotaría el Famatina lo hizo en un tono desopilante. Muy parecido al del riojano que prometió vuelos a la estratosfera cuando gobernó la Argentina por dos periodos en el siglo XXI. Decía un informe preliminar:” Podemos afirmar sin hipérbole que (las minas de Famatina) contienen las riquezas mas grandes del Universo. Voy a probarlo con una simple aserción de la que dan fe miles de testigos: en sus campos (de Chilecito) el oro brota con las lluvias como en otros la semilla…las pepitas de oro, grandes y pequeñas aparecen cuando la lluvia lava el polvo que cubre la superficie”[1]… Sigue el relato rivadaviano consignando como una señora encontró  una pepita de veinte onzas, y una vecina otra de tres cuartos de onza…Al parecer fue convincente don Bernardino porque se formo una Asociación con financiación del Reino Unido… Pero esa es otra historia.

Lo cierto es que la explotación minera, salvo algunos periodos acotados, nunca se consolidó como para que la actividad fuera una segura y rentable fuente de ingresos para mejorar la calidad de vida de los habitantes de La Rioja. La única verdad es que la veta metalífera existe. Y la codicia foránea y nacional, siempre intenta extraer de las entrañas de las montañas riojanas esa riqueza virgen.

Graciela Barrionuevo: una lucha con raíces

En tercera persona: la creación de una cultura ambiental

La profesora Graciela Barrionuevo, franciscana seglar pertenece a una familia con una historia. Su padre fue el educador e historiador riojano Héctor Antonio Barrionuevo, nacido en este pueblo en el año 1912. Le inculcó desde muy niña el amor por el terruño. A sus metódicas investigaciones se debe que en el establecimiento de algunos límites geográficos con Chilecito se tomara en cuenta la información surgida de sus trabajos. Su madre Carmen Celia Agüero Vera fue una destacada mujer de la cultura riojana, docente, periodista, poetisa que además incursionó   en el quehacer político ocupando la Dirección de Cultura en dos oportunidades.

Con semejantes genes era inevitable que Graciela- tres hermanos, tres hijos, cuatro nietos estuviera a la altura del legado familiar.   Su vocación por las danzas clásicas, la llevó a estudiar y perfeccionarse en esa disciplina para luego dedicarse a la formación en danzas, reemplazando con éxito las capacitaciones que se realizaban por medio de docentes del Teatro Colon, en La Rioja. Fundó una escuela privada de enseñanza artística en donde se enseñaba danzas, folclore, idiomas, dibujo, pintura. Esta institución tuvo mucha vida y dio vida a muchos residentes quienes a través del arte encontraron una forma de expresión.

Debido a un grave accidente que sufre su hermano mayor Juan es que toma contacto con el mundo de la discapacidad. El drama que afecta a la familia repercute especialmente en su padre quien muere muy joven sin haber podido concretar el proyecto de escribir la historia de Famatina. El les transmitió a sus hijos el amor por sus raíces.

En 1999 decide fundar con otros vecinos una Asociación Civil para la protección y promoción de los discapacitados. La llamaron Madre Teresa de Calcuta. Como suele suceder, un tramite de un subsidio en La Rioja para una niña con discapacidad movilizo corazones y voluntades para que no hiciera falta hacer tramites tan lejos. Sobre todo, porque la mayoría de las familias era pobre. Se reunieron, hicieron talleres, tramitaron subsidios en forma organizada, se les adjudico un vehiculo utilitario para el transporte de los asociados, consiguieron la personería jurídica. La experiencia de crecimiento espiritual de los chicos y sus familiares fue impresionante. Se dieron cuenta de que muchos no eran discapacitados, sino que recibían maltrato, o eran autistas o tenían falta de estimulación. Los padres los visualizaban como discapacitados. A través de los talleres se fueron animando. Algunos comenzaron a hablar, a expresarse, a escribir. Aunque no continua el proyecto original, la Asociación sigue actualmente y es mucho el bien que se ha hecho. Con un dejo de tristeza Graciela relata como la corrupción también se adueño de muchas voluntades.  Esa situación la obligó a renunciar por no poder cambiar el curso de los acontecimientos.

También fundó APRECUA –ASOCIACION PRESERVACIÓN PATRIMONIO CULTURAL Y AMBIENTAL de la región del Famatina. Fue en el año 1998   El disparador fue una situación de limites entre Chilecito y Famatina, en el que se involucro voluntariamente. Le costo infinidad de tramites y gestiones ante el gobierno, los obispados. Se formaron varias comisiones, geográficas, históricas, Se hizo una investigación exhaustiva y eso la llevo a redescubrir la riqueza de Famatina… Algo que su padre le había transmitido pero que por chiquilina no había valorado. Las actividades de la Asociación eran culturales y educativas por medio de talleres. Articulaban con muy buena aceptación con las escuelas de todos los niveles.

El paisaje de las montañas de Famatina es un canto a la vida, a la alegría a la Naturaleza. El contacto con instituciones vinculadas al cuidado del ambiente, por ejemplo, A LIMPIAR EL MUNDO la movilizo a animar actividades, y lo mas apasionante a formar una Brigada Verde. Hubo que estudiar mucho, investigar y de todo eso nació el libro CONOCIENDO FAMATINA. Por falta de recursos no pudo reeditarse.

Estamos hablando del 2000. Durante varios años se dedicaron a recoger basura con un grupo de voluntarios. Fue una manera de integrar a Famatina al mundo, porque se establecieron vínculos con ONG europeas. La gente involucrándose en esa actividad levanto su autoestima. Se enviaban los videos con famatinenses cuidando el hábitat. Los pobladores pasaron de una actitud triste, como resignada, a sentirse protagonistas. Ese quehacer les mostró las riquezas tanto ambientales como humanas. Había gente que tenia vergüenza de ser de Famatina. De a poquito con esas acciones se construyó una cultura ambiental. APRECUA no pudo sostenerse en el tiempo porque hacían falta recursos. Sin embargo, los frutos de ese trabajo hormiga, silencioso se recogieron en la lucha contra la Barrick. Graciela recuerda que nunca fue tan pobre pero tan plenamente feliz como en esa época.

En primera persona: la lucha contra la Barrick “EL FAMA NO SE TOCA”

Graciela Barrionuevo

¿Cuándo comienza la lucha por el Famatina?

Graciela: Cuando termino el libro Conociendo Famatina. Es un relevamiento de los recursos ambientales, culturales de la historia de Famatina. Un homenaje a mi padre que lo hubiera querido escribir.  Un sacerdote me decía que la lucha tuvo éxito por el trabajo que se había hecho con APRECUA. La gente estaba concientizada. Sobre la contaminación, el medio ambiente, la recolección de basura, sobre la falta de agua que hay en la provincia. Yo recorría los colegios y salíamos no con un grado sino con toda la escuela a limpiar el curso de un rio, por ejemplo. Eso fue en el 2000. Esos chicos seis o siete años cuando llega la empresa estaban cursando el profesorado. Se pusieron a investigar sobre la mina que se iba a instalar. Ese grupo de jóvenes autoconvocados comenzó a darse cuenta de las consecuencias que iba a tener la mina sobre la población.

¿La minera llego a “plantar” algo en Famatina?

Graciela: Intentaron. No pudieron. Las explotaciones anteriores sacaron miles y miles de kilos de oro entre Chilecito y Famatina. A esa actividad se debe el cablecarril[2] que une esas localidades. La mayoría de las anteriores explotaciones fueron tipo domestico u hormiga. Con muy poco impacto ambiental. Sin embargo, la Barrick iba a utilizar procedimientos del todo dañinos para el ambiente.  Así fue como los jóvenes se pusieron a hablar del tema entre ellos. Gracias a estas charlas se comenzó a pasar la voz y todo el mundo se enteró de los peligros que amenazaban a la ciudad si se establecía la mina. Uno de los sacerdotes que acompañó, tenia un compromiso ambiental muy profundo tal vez porque había estudiado en un colegio franciscano. En el 2006 se consiguió sacar a la Barrick Gold. El pueblo se dio cuenta que se tenia que unir. La gente se concentraba en la plaza a charlar. La lucha ha durado doce años. El proyecto de la megaminería en cualquier momento puede aparecer.  Donde hay una mina están las multinacionales al acecho.  Al gobernador justicialista Beder Herrera se le debe la consigna EL FAMA NO SE TOCA. Porque cuando tuvo que hacer campaña electoral con ese slogan denunció que la mina se llevaría los ya de por si escasos recursos hídricos de la provincia y se comprometió a no permitirlo. Ni bien ganó las elecciones la frase quedo consagrada como una mentira preelectoral más. Sin embargo, el pueblo le dio el verdadero significado porque se convirtió en el lema de su lucha. Lucha que todavía no ha escrito su ultimo capitulo. Ni bien asumió ese riojano nacido en Famatina la Barrick intento establecerse. Peor el pueblo se instalo en La Mejicana, y con su presencia obligo a la minera a retirarse.  Otra multinacional fue OSISCO. En total se cuentan cinco empresas.

¿Cómo desarrollaron la lucha?

Graciela: La lucha fue pacifica, contundente. No hubo dialogo porque el agua no se negocia.

El primer grupo de defensores se aposto en un puesto camino a LA MEJICANA que se llama PEÑA NEGRA, a 30 km de Famatina. Luego se quedaron en un lugar mas cercano al pueblo y de fácil acceso, por donde si o si debían pasar los que se dirigían a las minas.

No nos rendimos para nada, Quedó un grupo fuerte de veinticinco participantes. Fueron totalmente perseguidos junto con el padre Omar Quinteros. Les hicieron juicios porque hicimos piquetes, marchas. Yo participe de las marchas. La movilización mas grande fue en la capital de La Rioja con el lema EL FAMA NO SE TOCA.  Logramos reunir unas quince mil personas. Tuvimos mucha adhesión en el corte- así llamábamos a un lugar donde no permitimos el paso de ningún camión de ninguna empresa. Esa acción directa generó   mucha solidaridad de los ambientalistas de las provincias vecinas. Se instalaron unas trescientas carpas con una olla que siempre estaba con comida. Todos aportaban alimentos para poder quedarnos y sostener esta lucha que es como la de David contra Goliat. Hasta se acercaron artistas como Axel y otros que cantaban y nos daban fuerza para sostener la pueblada. Cuando intentaba aparecer alguna camioneta de la compañía que ya se tenían identificadas porque eran negras, la gente ocupaba la plaza y repicaban las campanas de la Iglesia. También cuando aparecía algún funcionario de la provincia. Al gobernador se lo declaro “persona no grata”. Esta condena popular fue tal que solo hace unos cuatro meses pudo entrar en su pueblo. La adhesión de la gente fue muy decidida porque había conciencia en parte por la obra de APRECUA porque los chiquilines que iban a nuestros talleres ya eran jóvenes de veinte años. La lucha se realizo con una gran fortaleza. Manejaron muy bien los medios de comunicación. En eso ayudé mucho porque tenía contactos. La lucha traspaso la frontera. Se hacían canciones, dibujos, canciones. Siempre en el corte se hacia una actividad. Yo llegaba por ejemplo y decía: “Vamos a pintar”. Y todos nos poníamos a pintar el cerro. Armamos una especie de choza con media sombra donde durante un mes hemos estado orando. Había diferentes creencias y nos respetábamos mucho todos unidos por la preservación del hábitat.  Mucha gente rezo y se armaron muchas cadenas de oración.

¿Que papel cumplieron los jóvenes?

Graciela: El grupito de jóvenes que actúa lo hace con mucha decisión y valentía. Se habían documentado, habían estudiado el tema en profundidad. En el transcurso de la lucha cambian al sacerdote y queda el padre Omar Quinteros que los acompaño hasta hoy. Yo creo que no es posible volver atrás.

¿Cómo influyo esta lucha sobre el resto del pueblo?

Graciela: Todo lo que se hizo que fue muy bien hecho y sobre todo pacifico, pero sin querer dividió al pueblo, dividió a las familias. Estaba el poder de las multinacionales que venían a ofrecer puestos de trabajo. Y muchos decían que si a todo. Estaban los anti mineros y los pro mineros. Este último grupo hasta hoy sigue resentido. Un hecho que no se puede contradecir es que las empresas no tenían el apoyo social. Las asambleas fueron muy participadas. Una vez apareció un representante de una de las empresas tratando de explicar el desarrollo minero. Lo dejaron hablar, pero después lo echaron. En un descuido al huir se le cayó de un portafolio, una lista negra con los líderes de la patriada. El gobierno y las multinacionales armaron un montón de causas contra muchos asambleistas. Muchas veces del gobierno mandaron gente a vigilar al pueblo con policía. Muchas veces hubo represión y heridos Fue en el 2012. Cuando pasaba esto el cura tocaba las campanas de la Iglesia y la gente salía a la calle. Las mujeres fueron más valientes que muchos hombres. En rigor de verdad la resistencia fue mas obra de las mujeres. Desde la Iglesia se acompaño a estas chicas y a todos los asambleistas. Hubo una catequesis muy profunda sobre la creación. Se pidió que en el catecismo se incluyera el tema y que hubiera una referencia a san Francisco de Asís… muy prontito apareció la Laudato Si que vino a confirmar nuestra lucha.

Al Padre lo persiguieron de muchas formas Una de ellas era que aparecía gente pidiendo confesarse para decirle “te vamos a matar”. Cuando iba en auto a dar misa a distintos lugares lo seguían. El padre Omar Quinteros es de Cura Brochero, Córdoba. Para que no se olvidara la gesta del pueblo escribió un libro Las campanas de Famatina-El Famatina no se toca, por los hijos de nuestros hijos. Se publico también en Chilecito y en La Rioja. Es una crónica de los acontecimientos.

¿Cómo acompañaron los obispos?

Graciela: El acompañamiento de los obispos fue desparejo.  Podemos decir que hubo algo de tibieza. Monseñor Rodríguez no entendía la posición inflexible de que  el Famatina no se negocia ni se toca. El obispo quería dialogar. Envió a un grupo a averiguar el porqué de la inflexibilidad y le llevaron por respuesta de que el agua no se negocia. Hubo otro obispo al que el pueblo percibió cercano al gobierno. Tampoco entendió que era un asunto que no admitía otra posición mas que la de la oposición. Es la vida o la muerte, y en esos temas no hay medias tintas.  Hay que ver que Famatina es un pueblo de 5000 habitantes que pudo enfrentar a nada menos que a la Barrick y a otras mineras tan inescrupulosas.

El éxito se debió a que el pueblo estuvo unido.

No creemos que otra empresa intente desembarcar en Famatina debido a lo que sucedió. Aunque nadie nos garantiza nada.

Emprender esta lucha me movilizó mucho y me llevo a unirme al franciscanismo. Como para tener más elementos para seguir y no aflojar. Obviamente el que llama es Jesús, pero Francisco de Asís le añade los condimentos necesarios para entender y sostener muchas cosas.

¿Cómo ves las cosas ahora a la distancia?

Graciela: No quiero que se crea que yo fui la que inicie la lucha. Muchas veces tuve que viajar a Córdoba por mi madre. Sin embargo, la tarea de APRECUA fue el prologo para que la gente tomara conciencia, No conocían el valor del patrimonio cultural y Natural. ¡¡¡Era una sociedad apocada, temerosa y ahora no hay quien los pare!!! Hay una grieta todavía entre la pro-mina y contra-mina pero poco a poco se va cerrando. Salvo que surja otro atropello.

Un paradigma de la lucha ambiental

La enseñanza de esta gesta ambiental es muy clara. Sin cambios culturales es imposible movilizar a la gente para que sea protagonista del cambio. Nada se hubiera logrado si de la noche a la mañana se hubiera intentado detener a la Barrick. Gracias a esa silenciosa y discreta tarea, realizada casi en puntas de pie por APRECUA años antes se consiguió que un pueblo se apropiara de su presente y su futuro… No compro las promesas que hipotecaban su futuro. No compro espejitos de colores.

Por otro lado, la lucha ambientalista exitosa nos lleva a la pregunta con que comenzamos este texto: ¿Cuántas víctimas de la megamineria se salvaron? Imposible saberlo, pero se llegó a tiempo. Tuvieron una oportunidad. Algo que les fue negado a los centenares de muertos de Brumadinho, Mina Gerais


[1] Cuatro siglos de minería en La Rioja, Argentina, Ranulfo Eduardo Bazan, pagina 81

[2] Cablecarril que une la mina de oro La Mejicana en el cerro Famatina con Chilecito inaugurado en 1905

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Escrito por Redacción

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