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El silencio de Francisco en el campo de exterminio nazi.

Francisco reza en silencio en la celda de San Maximiliano Kolbe

El momento más conmovedor del viaje del Papa a Polonia; la firma en el libro de visitas: «¡Señor, ten piedad de tu pueblo! ¡Señor, perdón por tanta crueldad!»

 

Es el día del silencio y de a oración. Papa Francisco procede lentamente, solo, atravesando el famoso arco con la frase: «El trabajo libera». Reza mudo en la plaza de la Llamada, el famoso sitio en donde eran asesinados los prisioneros, en donde san Maximiliano Kolbe ofreció su vida por la de otro prisionero, un gesto de amor en el lugar de la barbarie y de la pérdida de la humanidad.

Bergoglio, tercer Pontífice que entra a Auschwitz II – Birkenau, los campos de concentración en donde fueron exterminados más de un millón de hebreos, decidió no pronunciar ningún discurso. Porque el silencio es la forma más elevada de respeto por las víctimas. Lo que Francisco tenía que decir sobre la horrible tragedia de la Shoah lo dijo en el Yad Vasehm, en Jerusalén, durante el dialogo con su amigo rabino Abraham Skorka: «La Shoah es un genocidio como los demás genocidios del siglo XX, pero tiene una particularidad. No quiero decir que sea de primera importancia, mientras lo demás serían de segunda importancia, sino que hay una particularidad, una construcción idólatra contra el pueblo hebreo. La raza pura y el ser superior son los ídolos sobre cuya base se creó el nazismo. No es solo un problema geopolítico, sino que también existe una cuestión religiosa y cultural. Y cada hebreo que era asesinado era una bofetada al Dios vivo en nombre de los ídolos».

Francisco reza en silencio en la celda de San Maximiliano Kolbe
Francisco reza en silencio en la celda de San Maximiliano Kolbe

Via VI

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Escrito por Redacción

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