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El proyecto social de los franciscanos en Arantzazu

[box type=»info»] Salidas montañeras y visitas guiadas son algunas de las ofertas de ocio educativo para sacarles de la cotidianidad Este año ofrecerá tiempo de ocio a diez asociaciones con dificultades en la vida[/box]

Los franciscanos y un grupo de laicos están trabajando para reforzar la «vocación y el sentido de acogimiento» de Arantzazu. El año pasado pusieron en marcha el proyecto social ‘Elkarrekin bila’, que cerró curso con un excelente sabor de boca y ha consolidado su labor. Este año, ya hay concertadas visitas para una decena de grupos, uno más que en el despegue, lo que indica que el proyecto avanza.

Arantzazu quiere reforzar su dimensión social y facilitar a personas y colectivos que tienen dificultades en la vida (enfermos, menores desprotegidos, presos, discapacitados, grupos en peligro de exclusión, gente con alguna adicción…) tiempo de disfrute, descanso y tranquilidad dentro de un programa de ocio educativo que les enriquezcan como personas para afrontar los retos que les presentan sus contextos vitales adversos.

2700615«La vocación y el sentido de Arantzazu es acoger -explica el franciscano Iñaki Beristain -. Y las personas que necesitan ser acogidas son, sobre todo, las que sufren. Arantzazu quiere seguir siendo referente en todo lo que se refiere a la persona y su dignidad, también en el plano social que tiene que ver con las personas más desfavorecidas. De ahí que en el seno del Consejo Pastoral del Santuario (en el que participamos tres franciscanos y seis laicos), decidiésemos que era prioritario permanecer en el camino de los necesitados. El sentido de Arantzazu nos lleva a la senda de los que andan buscando, y por eso el lema del programa es el juego de palabras ‘Elkar(R)ekin bila’ ( ‘Juntos buscando activamente’)».

Salidas montañeras, visitas guiadas a la cueva de Arrikrutz, la escuela de pastores de Gomiztegi, Urkulu, o el Parketxe, paseos por el camino adaptado, experiencias en torno al chocolate, talleres de arte y cultura, conciertos y recorridos por Oñati, son algunas de las posibilidades que el programa pone a disposición de colectivos muchas veces invisibilizados «para sacarles de su cotidianidad, y que vean caminos y posibilidades de enfrentarse a las dificultades que sufren».

Son dos días y medio de actividades, entre semana, con alojamiento en el edificio Asis Topagunea, en los que aprovechando los recursos de Arantzazu, estar cerca de gente con dificultades y regalarles tiempo de ocio, porque el programa será gratuito para los participantes.

«Con la que está cayendo con la crisis, los recortes afectan mucho a estos colectivos, y en el entorno de Arantzazu, por su belleza, su silencio y energía, es ideal para sanar esas heridas que no se ven y convivir en un contexto diferente y más relajado», explican.

El proyecto social es otra forma de ser solidarios, abierta a todos los que quieran involucrarse ya sea colaborando en hacer agradables esas jornadas de asueto ( acompañándoles en excursiones y salidas) o colaborando económicamente con el proyecto a través de donativos. Los franciscanos cuentan con el apoyo de laicos, un grupo modesto en número pero con muchas ganas, que abre las puertas a todos los interesados.

Este año diez grupos

Bizitegi Elkartea (que busca la incorporación a la sociedad de personas en situación grave de exclusión en Vizcaya); el centro de acogida Lagun Artean (que vinculada a Cáritas Diocesana de Bilbao acompaña los procesos de incorporación social de las personas sin hogar y otras situaciones de grave exclusión social);

la Fundación Hurkoa (que atiende y tutela a personas mayores y con enfermedad mental en situación de fragilidad, dependencia o desprotección) o Bizitza Berria (para la integración de personas sin hogar, sin alojamiento permanente o con alojamiento precario o inadecuado en Araba), son algunos de los colectivos participantes en la segunda edición. También Atzegi (que trabaja en favor de las personas con discapacidad intelectual), el grupo inclusión Bergara (que ofrece talleres y cursos ocupacionales a personas en riesgo de exclusión social), Aemar (la asociación de esclerosis múltiple de Araba), el centro de día Argibide para personas con enfermedad mental, la fundación Gizakia (que desarrolla programas y acciones de prevención, asistencia e inserción socio-laboral). Cierran la lista Arrats (que intenta favorecer la resocialización de los presos), y Bizitegi (que busca la incorporación a la sociedad de las personas en situación grave de exclusión en Bizkaia).

El 20% del coste del programa anual lo sufragan los propios franciscanos y el resto tratan de completarlo con ayuda de las instituciones y particulares. Para donaciones tienen abierta una cuenta en Laboral Kutxa ( 3035 0005 31 0050069059). Quienes quieran colaborar con su tiempo libre, es decir acompañando en las actividades a los grupos en visitas y paseos, pueden llamar, a su vez, al número +34 610273580.

Via Diario Vasco

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Escrito por Redacción

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