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El Celam crea un Centro para contribuir a la transformación de la realidad latinoamericana

21412El Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam) acaba de crear el Centro Bíblico Teológico Pastoral para América Latina y el Caribe (Cebitepal), que unifica entidades que ya trabajaban en forma separada y cuya finalidad será “la formación, la reflexión, la investigación y el compromiso evangelizador hacia ‘una Iglesia en salida’”.

“Antes existían como tres entidades no separadas, pero sí un poco independientes entre sí. El Centro Bíblico –el Cebipal–, el Instituto Teológico Pastoral –el Itepal– y el Observatorio Pastoral –Obsepal– que tenía que ver, sobre todo, con el análisis de la situación social. Ahora se ha querido hacer un solo centro que se ha denominado Cebitepal”, explicó el presidente del Celam, cardenal Rubén Salazar Gómez, y destacó que este centro tiene tres escuelas: la Escuela Bíblica, la Escuela Teológica y la Escuela Social.

“En la Escuela Bíblica se instrumenta todo lo relacionado con el estudio de la Sagrada Escritura a la luz de las circunstancias de las realidades latinoamericanas, para que esas realidades sean verdaderamente iluminadas por la luz de la Palabra de Dios; la Escuela Teológica busca capacitar a sacerdotes y agentes de evangelización, entregándoles las herramientas fundamentales de teología y de pastoral, necesarias para poder cumplir su tarea evangelizadora; y la Escuela Social que tiene que ver no solamente con la difusión de la doctrina social de la Iglesia, sino también con el análisis permanente de la realidad, para que podamos siempre responder a lo que el Señor y nuestros pueblos necesitan”, detalló.

Al referirse a los desafíos prioritarios para el cuatrienio 2015-2019, el arzobispo de Bogotá y presidente del Celam afirmó que uno de ellos es “la consolidación del Cebitepal, a la luz del Plan Global”.

Monseñor Juan Espinoza, secretario general del Celam y rector del Cebitepal, dijo que se están dando “los primeros pasos frente a esta nueva propuesta, ¡acaba de nacer un niño!, está recién nacido, en pañales, y necesitamos fortalecerlo para que crezca”.

“El Cebitepal nació pero hay que cuidarlo y acompañarlo en su crecimiento. Ahora se trata de un conjunto que tiene tres escuelas concretas, todas orgánicas también, con una misma meta y un mismo objetivo, promoviendo la investigación, la formación y la reflexión. Esperamos que nuestro Centro sea un espacio donde los mejores profesores de América Latina y el Caribe tengan un lugar para encontrarse, para investigar y para ofrecer su ciencia. Pero también queremos que el Cebitepal sea un centro donde muchos alumnos, muchos agentes de pastoral laicos, religiosos, religiosas, sacerdotes y obispos del continente, puedan venir a enriquecerse”, afirmó.

Monseñor Espinoza destacó también que “la riqueza propia del Cebitepal es su dimensión latinoamericana y caribeña. En cada una de las naciones hay universidades muy buenas, y las conferencias episcopales las requieren, pero con una dimensión latinoamericana creo que no hay. Eso es lo que quiere ser el plus del Cebitepal: ofrecer un espacio donde todos los latinoamericanos podamos encontrarnos para reflexionar, para formarnos y para aportar. De este modo, el Cebitepal busca contribuir a la transformación de realidades y estructuras. Es un ideal muy grande, una utopía, pero esperamos lograrlo”.

Para apuntar hacia este ideal, la transversalidad y la unidad de fuerzas son características esenciales que identifican la acción formativa, investigativa, y cada uno de los servicios que ofrece el Cebitepal para iluminar y fortalecer, desde la Palabra de Dios, la vivencia del discipulado misionero en y desde las iglesias particulares y en plena comunión con los obispos de América Latina y el Caribe, como reza su objetivo general para el período 2015-2019.

Un elemento favorable a este propósito, tiene que ver con el rico legado del Cebitepal de cara a los contextos latinoamericanos y caribeños plurales. Así lo señala su vicerrector pastoral, el padre Moisés Pérez, cuando subrayó que “en el campo de la formación de los agentes evangelizadores del continente, el Cebitepal es la concreción del Celam, que siempre tuvo una vocación formativa, desde sus orígenes, y eso se expresó a lo largo de su historia y a través de los distintos centros que se han configurado, incluso en ubicaciones y contextos geográficos diferentes que progresivamente fueron evolucionando”.

“Hoy podemos decir que el Cebitepal reúne y centra toda esa gran tradición formativa del Celam, pero no se limita a recoger toda la experiencia y tradición de estos años, sino que también se quiere perfilar hacía el futuro como una instancia cualificada, pertinente, actual, acorde a los nuevos desafíos y a los planteamientos que la dinámica evangelizadora le presenta a la Iglesia en América Latina y el Caribe actualmente”, agregó.

En efecto, al tenor de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, celebrada en Aparecida, Brasil, en 2007, y del ministerio pontificio de Francisco, el primer Papa latinoamericano, quien insiste en la primacía de la conversión pastoral hacia una Iglesia en salida, el Cebitepal se perfila como una instancia propositiva y acorde a las mociones del Espíritu en el continente de la esperanza.

En este sentido, el padre Guillermo Acero, eudista, director de la Escuela Bíblica, sostuvo que “este centro pretende formar discípulos misioneros, no sólo cualificados teológica y pastoralmente, sino desde el acervo del encuentro personal con Jesucristo a partir de la Palabra y de la vivencia eclesial, y en esa misma dimensión ir operando todos los otros elementos que constituyen la evangelización, entre ellos evidentemente hay que hacer referencia a un claro compromiso con la evangelización de lo social”.

El sacerdote argumentó que el redimensionamiento y la articulación entre las tres Escuelas del Cebitepal es, justamente, uno de los rasgos novedosos propuestos para el cuatrienio 2015-2019: “Nosotros teníamos un Observatorio Pastoral, ese observatorio ahora forma parte de una experiencia más amplia, que es la Escuela Social. Pero hay también otro elemento importante: cuando se unen las tres experiencias que se tenían –el Obsepal, el Itepal y el Cebipal–, poniendo la Palabra como fuente de la evangelización, entonces aparecen primero la Escuela Bíblica, y esa Palabra traducida en procesos pastorales y en reflexiones teológicas se encuentra a la base de la Escuela Teológica”.

“De igual forma, la experiencia de la Palabra en las transformación de los procesos pastorales, como reflexión teológica, también se proyecta a toda la lectura que se hace de lo social y a toda la transformación del ambiente social. Entonces hay una concatenación pero al mismo tiempo una comunión profunda entre las tres escuelas, que es también el propósito de este nuevo Cebitepal, es decir, crear sinergias”, añadió.

En este mismo sentido, la doctora Susana Nuin, laica, directora de la Escuela Social y directora editorial, acentúa que “a la luz de la trayectoria del Itepal, con más de 40 años, y del Cebipal y del Obsepal, con más de una década, las tres escuelas del Cebitepal buscan mantener e incrementar esta rica experiencia formativa, reflexiva e investigativa, agregando el plus de la interdisciplinariedad y de la interculturalidad que, por las características del Centro, se encuentran referidos a la dimensión latinoamericana”.

“Esto quiere decir que cualquier estudiante que frecuente nuestros cursos, diplomados, licenciaturas y espacios de postgraduación, hace una experiencia de ‘latinoamericanidad’ y esta es una de las particularidades de nuestra propuesta, reconociendo que la Iglesia latinoamericana es una Iglesia en diálogo con la Iglesia universal, pero a partir de su singularidad”, puntualizó.

Concretamente, en el caso de la Escuela Social, los itinerarios formativos de evangelización social, o Doctrina Social de la Iglesia, la formación especializada para agentes de pastoral social (Cáritas) de América Latina y el Caribe, las escuelas de formación política y sindical para el compromiso y la transformación de la realidad, el postgrado en transformación de la realidad a la luz de la evangelización social y el propósito de realizar el III Congreso Continental de Doctrina Social de la Iglesia con motivo de los 50 años de la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, en Medellín, son algunas de las múltiples propuestas formativas que se impulsarán durante el cuatrienio 2015-2019.

De igual forma, durante los próximos años la Escuela Bíblica liderará procesos de formación permanente para los agentes de evangelización, en el campo bíblico, y desarrollará programas virtuales para capacitar agentes de Animación Bíblica de la Pastoral, además de dar continuidad al proyecto de Traducción de la Biblia de la Iglesia en América (BIA), con la publicación del Antiguo Testamento y de la Biblia completa.

Por su parte, la Escuela Teológica se propuso “diseñar y ofrecer cursos y diplomados a los agentes de evangelización de América Latina y el Caribe, orientados a la formación en el discipulado misionero, atendiendo a los diversos estados de vida cristiana, ministerios y carismas, según las exigencias de los contextos eclesiales y sociales”.

Así lo refirió su director, el doctor Patricio Merino Beas, laico, quien también explicó que “tanto los cursos como los diplomados de actualización y especialización y los seminarios avanzados y postgrados que se ofrecen, se ajustan a los intereses y posibilidades de los estudiantes. Por ejemplo, los cursos tienen una duración de una semana, mientras que los diplomados se desarrollan durante un mes y los seminarios avanzados y postgrados –maestría y doctorado– requieren de algunos períodos más prolongados durante uno o dos años”.

El Celam aseguró que con sus tres escuelas, Bíblica, Teológica y Social, el Cebitepal aspira a llevar a cabo su misión “en espíritu de comunión y participación, mediante la docencia, la investigación y diversos servicios, con los rasgos propios de la teología y la metodología latinoamericana, centrada en la Palabra de Dios y practicando una exégesis vinculada estrechamente a la hermenéutica, en diálogo con la teología y pastoral a la luz del Magisterio latinoamericano”.

Identificada con la teología del Reino de la Vida y del Pueblo de Dios, y con una marcada opción por “una Iglesia pobre y para los pobres”, se postula como un Centro de animación bíblica, teológica y social del discipulado misionero y de la comunión misionera, a escala latinoamericana, comprometido con la dimensión social del Evangelio, “hacia una Iglesia en salida”.

Mayor información sobre el Cebitepal en el link http://www.celam.org/cebitepal/quienes_somos.php.

En tanto los cursos virtuales con diplomados, especialización y maestría de la Escuela Social del Cebitepal, pueden consultarse en http://www.celam.org/cebitepal/escuela_social.php.+

Via AICA

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Escrito por Redacción

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