Todo sucedió, el pasado viernes alrededor del mediodía, cuando mediante una llamada telefónica un delicuente ordenó a los frailes abandonar la parroquia y refugiarse en un centro comercial de la colonia Anáhuac, en el municipio de Monclova, Mexico.

Fray Hugo Montero Castillo, párroco del templo de San Francisco de Asís, y Fray Ricardo Rivera, uno de los sacerdotes vicarios, escucharon atonitos como el hombre, al otro lado del teléfono, les advertía que entrarían con un comando armado a la iglesia, frente a la plaza Juárez de la colonia El Pueblo, y abrir fuego durante la misa que estaba por iniciar.

En un confuso episodio, los frailes decidieron abandonar el templo y dirigirse al sitio donde les dijeron que deberían permanecer a la espera de una persona que les mostraría una grabación de una denuncia que habría salido del teléfono de la oficina del templo.

De manera paralela, los delincuentes llamaron a familiares de los sacerdotes y les informaron que estos estaban secuestrados, exigieron una fuerte suma de dinero, y terminaron por cobrar 100 mil pesos (unos 4500€).

Los familiares de los religiosos lo depositaron en una cuenta bancaria de Banamex.

Fuente: Periódico La Voz

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