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Debemos empezar a pensarnos como frailes capuchinos europeos

El Ministro General Fray Roberto Genuin de los hermanos Capuchinos se dirigió en una carta a todos los frailes de Europa para motivarlos a “soñar con una Europa que sea una familia y una comunidad, soñar con una Europa solidaria y generosa” luego de haber reflexionado el texto enviado por el Papa Francisco al Cardenal Parolin, cuando este visitaría Bruselas del 28 al 30 del pasado mes de octubre.

Continúa diciendo Fray Roberto “El Santo Padre habla de un sueño; un sueño sano que hay que cultivar, un sueño que se fundamenta en la toma de conciencia de la fidelidad del Señor a nuestra historia y en nuestra historia, un sueño que tiene ricas y profundas raíces que vienen del pasado y que son vitales para impulsar de verdad nuevas realizaciones fructíferas para el hombre”.

El Papa nos ofrece grandes líneas de reflexión y orientación para el camino de toda la Iglesia las dos recientes encíclicas Laudato Si y Fratelli tutti por ello, “ He tenido la oportunidad de exhortar a todos los hermanos del mundo a activar las diversas formas posibles de animación de la Orden, sin dejarse condicionar excesivamente por las limitaciones de la pandemia actual”. Así desde “la Curia general, he querido confrontarme y pedir la colaboración de los responsables de las distintas oficinas… para la animación de los frailes Capuchinos en Europa”.

De allí el Ministro General nos comparte:

“No se puede pensar el futuro de nuestras presencias en Europa sin involucrarnos de modo solidario entre todos nosotros. Somos los principales responsables de nuestro futuro en Europa. Esto significa que hay que ir más allá del umbral de nuestra pequeña casa, de nuestra pequeña fraternidad o nuestra «pequeña» y a veces «sofocante» Provincia. Podemos aprovecharnos de nuestra identidad carismática que nos «permite», y nos estimula continuamente, a ser todos hermanos. Ahora, nos parece aún más necesario y urgente reunirnos para tratar de comprender juntos dónde Dios nos está llamando, colaborando todos según nuestras capacidades. Los capuchinos de Europa tenemos todavía muchas fuerzas vitales, y queremos abrir caminos para que puedan encontrar el valor adecuado. Abrir caminos sin estar preocupados por los resultados: de hecho, nuestro futuro está siempre en las manos de Dios; a nosotros nos toca, siempre en su Nombre, arriesgarnos juntos con esperanza”.

“queremos intentar leer los signos que Dios nos está ofreciendo hoy, tanto a través de la disminución numérica y otras dificultades cada vez más evidentes (cerrazón, provincialismo, problemas vocacionales y formativos, pesimismo…), como a través de algunas iniciativas ya en marcha (fraternidades san Lorenzo, colaboración interprovincial y/o internacional, fraternidades y casas de formación interprovinciales…)”

“la puesta en común y las contribuciones que cada uno de vosotros podéis ofrecer, nos permitirá llegar a una síntesis de lo que los hermanos nos sugerirán, para madurar nuestras convicciones con una mayor participación. Con responsabilidades, ciertamente diferentes, pero con la participación de todos, tendremos que llegar a opciones operativas, teniendo en cuenta que estas serán más eficaces cuando más madure la conciencia de todos los protagonistas”.

“El Capítulo general puso en nuestras manos la Ratio Formationis para que intentemos aplicarla en nuestras vidas y actividades. Se trata de una herramienta verdaderamente rica que debemos aprovechar lo más posible de forma inteligente y eficaz”.

“Sin querer poner límites al contenido de nuestro trabajo, sin embargo, quisiera señalaros las cuatro áreas de reflexión que hemos identificado y que en ningún caso pueden ser pasadas por alto: 1. La necesidad de actualizar el diseño «estructural» de Europa; 2. El ámbito de la formación “…debemos preparar todo lo necesario para poner en marcha un noviciado internacional común, que puede comenzar ya el año próximo”; 3. Las fraternidades de San Lorenzo; 4. Colaboración fraterna internacional “…después de numerosas experiencias de inserción de hermanos de Asia y África en el mundo americano y europeo, disponemos de muchos elementos para evaluar más a fondo las experiencias realizadas y desde ahí identificar los aspectos positivos y corregir los errores o dificultades que se han producido”.

Fray Roberto finaliza su carta expresando “… el Evangelio -que es el sueño del Padre hecho realidad en la persona de Jesús-  nos anima a la unidad, recordándonos que sólo cuando estamos juntos nuestra vida se convierte en camino lleno de sentido y horizonte de esperanza, porque «nadie madura ni alcanza su plenitud aislándose». Juntos, como hermanos, y guiados por Jesús, el miedo ya no puede dominar ni nuestras vidas ni nuestros proyectos”.

Fray Roberto Genuin
Ministro General OFMCap

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Escrito por Redacción

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