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Cronica del Congreso de las hermanas Clarisas, Asis

Via OFM

El cansancio de un viaje arriesgado. La emoción de encontrarse por primera vez con muchas hermanas, o de volverlas a ver después de haberlas conocidos hace cuatro años, las expectativas de un evento que tiene el sabor a “extraordinario”… todo ha sido arrasado por el viento que, sin detenerse un instante, ha soplado toda la noche sobre Santa María de los Ángeles y sobre la Casa de las Hermanas Franciscanas Misioneras de Jesús Niño que hospedan, en estos días, el II Congreso Internacional de Presidentas de las Federaciones de las Hermanas Pobres de santa Clara.

Rayos de sol, tan benéficos en estos días de Italia siberiana, envuelven a las hermanas que buscan las capillas en donde celebrarán las alabanzas matutinas, cada una según su grupo lingüístico. Nos abrimos al don de Dios con las palabras del salmista convencidas de pertenecer a aquel pueblo que el Señor bendecirá con su paz (cf. Sal 28). Más tarde nos encontramos en el Aula de Conferencias para el primer encuentro comunitario. ¿Iniciamos? No…Hay problemas con el sistema de traducción simultánea, las hermanas no pueden escuchan lo que los intérpretes dicen en las cabinas, y entonces… “se da una franciscana confusión”, dice sonriendo una hermana. Sí, es nuestro típico boleto de visita… junto a la prontitud con la que se encontró una solución: cada traductor se pone al centro de su propio grupo lingüístico y, ¡ahora sí! iniciamos realmente los trabajos de la mañana: Fr. Vicente Felipe, Definidor general, comienza la oración inicial y da lectura a unos versículos del Testamento de santa Clara. La conciencia del don de la vocación y el compromiso de encontrar el camino para conocerlo y vivirlo cada vez de manera más auténtica, es lo que mantenemos en nuestro corazón en estos días. Por ello, con las palabras de san Francisco, pedimos ser interiormente purificadas, iluminadas y encendidas por el fuego del Espíritu Santo.

El Ministro general, Fr. José Rodríguez Carballo, da la bienvenida a todos los participantes a este Congreso que fue querido y pedido por todas las Hermanas del mundo entero. Augura que sea días en los que se compartan las esperanzas, reflexiones sobre la identidad carismática y de oración. También agradece a los miembros de Comisión preparatoria, a la Oficina Promonialibus, a la Secretaría general por lo que ha trabajado y por lo que está trabajando para hacer posible este evento, a los traductores, un agradecimiento especial a los Definitorio generales que se encuentran presentes, pues su presencia da testimonio de lo mucho que la Orden de los Hermanos Menores valora y lleva en su corazón a las Hermanas Clarisas.

Se escucharon las presentaciones sobre la vida, estadísticas, luces y sombras que hicieron las hermanas Clarisas de las Federaciones italianas y la del área francófona. Siguió el informe del Ministro general, que desea abrir la reflexión y dar el tono y dirección a los siguientes días con los “seis sueños” de una vida clariana que: 1) asuma la llamada a la minoridad; 2) ponga la calida por encima de la cantidad; 3) sea mosto, fermento, sal, luz, signo, sea la centinela de la mañana; 4) que privilegie lo simbólico más que la eficacia, sea una parábola de aquellos valores que el mundo no ofrece; 5) anteponga la renovación a la sobrevivencia; 6) sea apasionada de Jesús y de la humanidad.

El diálogo que siguió acaparó la atención de todos los presentes en los siguientes temas centrales: el papel, rol y empeño por el trabajo a fin de lograr un equilibrio general en la vida clariana, particularmente considerando el aumento de la edad (y de la disminución de las fuerzas) de las hermanas; el uso del Internet y de social network en los ámbitos de la animación vocacional y del acompañamiento espiritual; la relación con personas externas a las que se pueda recurrir para superar la imposibilidad de realizar algunos trabajos; la relación entre autonomía y sentido de pertenencia, entre autonomía y ayuda a las comunidades en dificultad por enfermedad, envejecimiento, baja numérica; la reciprocidad vivida entre Hermanos Menores y Hermanas Pobres. El Ministro responde compartiendo la visión de una vida que persiga la autenticidad carismática y jurídica, con realismo y con buen sentido humano, evitando deslizamientos en el activismo o en el uso inapropiado de la tecnología. Nos encontramos en un espacio de búsqueda, no de soluciones rápidas, no hay listas de recetas; la invitación consiste, precisamente, en el afrontar la vida concreta, permanece como un reto la afirmación de Celano, ‘¿Oué significa que un sólo y mismo espíritu’ nos ha llamado? ¿Qué quiere decir Clara cuando habla de la ayuda que le prometió Francisco y sus hermanos?

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Escrito por Redacción

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