«Los bosques desaparecen poco a poco por la sobre-explotación de la madera y por una política de re-forestación muy por debajo de la norma en todo el territorio nacional” denuncian los obispos de la República del Congo (Congo Brazzaville) en su mensaje de Navidad para el nuevo año.
“Nuestro país es un país bendecido por Dios”, dicen los obispos en el mensaje enviado a la Agencia Fides, recordando los imponentes recursos forestales, agrícolas, mineros y marítimos del país. “Pero, ¿qué hacemos con todas estas cosas buenas que Dios nos da?”
Además de la explotación salvaje de la selva para extraer madera, en el mensaje se denuncian también los incendios forestales provocados “a menudo por criminales” que “destruyen bosques enteros”, así como la ausencia de un sistema de recogida de residuos y aguas residuales en los pueblos y ciudades por lo qué las carreteras y ríos se han convertido en vertederos. Los lagos y ríos que proporcionan agua para beber y bañarse “han sido transformados por algunos ciudadanos en aseos y vertederos con consecuencias desastrosas para la salud pública”.

“La malaria, que es la principal causa de muerte en nuestro país también es la consecuencia de la falta de mantenimiento de nuestras costas y nuestros espacios públicos, por lo que se desarrollan los mosquitos, moscas y algunos microbios que causan estas y otras enfermedades como la fiebre tifoidea”, denuncia el mensaje.

Tras recordar la exhortación sobre el respeto del medio ambiente contenida en la Encíclica del Papa Francisco, los Obispos lanzan un llamamiento a una “conversión ecológica” que pasa por el respeto a la naturaleza y la educación. Se propone volver a introducir la educación cívica en las escuelas y realizar programas específicos para que puedan retransmitirse por radio y televisión. Pero todo empieza, dicen los obispos, por no tirar basura en la calle, sino sólo en los contenedores destinados a ello. (L.M.) (Agencia Fides 4/1/2016)

NOTA de Pazybien.es: 

El informe realizado por Global Witness, basado en inspecciones realizadas por grupos independientes entre 2011 y 2014, denuncia la situación de “anarquía”  en el país, donde el Gobierno no ejerce ningún tipo de control sobre las operaciones de las madereras.

Tras la tala de los centenarios árboles congoleños, miles de toneladas de troncos de madera parten desde Matadi, el principal puerto del país, con destino a China o Europa, principalmente, que reciben el 65% y el 22% de la madera exportada, respectivamente.

La tala ilegal, que afecta a provincias como Équateur o Bandundu (oeste), está poniendo al límite la vida de los cerca de 40 millones de congoleños que dependen directamente del bosque para sobrevivir, por lo que las disputas entre madereros y las comunidades locales generan tensiones y violencia.

Mira bien lo que compras. Verifica la procedencia de los productos y materias primas. Compra solo mercadería que haya sido producida en tu entorno.