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Celebran canonización de un terciario franciscano.

Con una misa que se oficiará hoy, a las 7:00, en el santuario de Caacupé se celebrará la canonización de Don Luis Guanella, en cuya opción fueron creados tres movimientos, que son: Hijas de Santa María de la Providencia, Siervos de Caridad y Cooperadores Guanelianos. El oficio religioso será presidido por el obispo diocesano, Mons. Claudio Giménez.

Luis Guanella nació en Fraciscio, Sondrio (Italia), el 19 de diciembre de 1842, el noveno de trece hijos. Desde niño aprendió una fe viva y operante, un constante amor al trabajo y una gran caridad para con los pobres.

Pasada su niñez entre sus montes siempre nostálgicamente amados, fue alumno del Colegio Gallio de Como. Frecuentó después, para los estudios eclesiásticos, los seminarios diocesanos, distinguiéndose por su piedad, amabilidad de carácter y aprovechamiento en las disciplinas escolares.

Ordenado sacerdote el 26 de mayo de 1868, estuvo encargado de cura de almas en Prosto y en Savogno, en Val Chiavena, donde construyó una escuela elemental, y enseñó porque tenía un diploma de maestro.

Multiplicó las iniciativas benéficas a favor de los pobres y con entusiasmo organizó la acción católica juvenil, fundada en 1867 por Juan Acquaderni y Mario Fani. En 1875 fue a Turín, a donde Juan Bosco, de quien aprendió el camino de la santidad y el método pedagógico.

Se vinculó con los votos religiosos a la sociedad salesiana. Pero en 1878 fue llamado por su obispo a la diócesis, fue nuevamente párroco en Traona, Olmo y Pianello Lario, donde en 1885 sonó la hora de la misericordia con la primera fundación de las obras soñadas de tiempo atrás a favor de los pobres abandonados.

Numerosas obras

Este sacerdote valteliense, en la escuela de los santos de su tiempo: Juan Bosco, José Cafasso, José Benito Cottolengo, Leonardo Murialdo, Luis Orione, Madre Francisca Javier Cabrini, también él fue iniciador de numerosas obras de beneficencia, que florecerían gracias a su espíritu de dedicación. Devoto y admirador de San Francisco de Asís, ingresó en su Tercera Orden.

De la vida del Pobrecillo asumió el espíritu de pobreza y de perfecta alegría, de gran confianza en Dios y de amor por los hermanos más pobres: los huérfanos, los deficientes, los ancianos y los enfermos.

Para continuar la institución fundó dos congregaciones religiosas: los siervos de la Caridad (Guanelianos) y las Hijas de Santa María de la Providencia (Guanelianas).

La obra se desarrolló admirablemente en Italia y en el exterior.

Fue a América siguiendo a los emigrantes, trabajó mucho por la asistencia religiosa a los mismos. Para instruir a la juventud abrió escuelas de iniciación, y oratorios. Para asistir a las víctimas del terremoto de Calabria, en Marsica y en Mesina, no economizó energías ni medios.

En Como el 24 de octubre de 1915, a los 73 años concluyó su activa jornada este héroe de la caridad. Su cuerpo se venera en el Santuario del Sagrado Corazón en Como.

En Paraguay

La Obra Guaneliana llegó al Paraguay en 1940. Se instaló en la parroquia San Miguel Arcángel y desde allí comenzó la ampliación de su campo de acción, llegando en pocos años a la ciudad de Areguá.

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Escrito por Redacción

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