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Caritas España destinó 1300 millones de euros para luchar contra la pobreza.

Una made y su hija acuden al comedor social de Cáritas en Alicante

Los fondos invertidos el año pasado aumentaron un 5,45%, mientras que el número de voluntarios creció un 10%

Una made y su hija acuden al comedor social de Cáritas en Alicante
Una madre y su hija acuden al comedor social de Cáritas en Alicante

«La Memoria de Cáritas es un testimonio de esperanza y de solidaridad». Así resumía este lunes el secretario general de esta institución de la Iglesia, Sebastián Mora, la labor realizada en 2013 por las 70 Cáritas diocesanas distribuidas en todo el país.

Durante el año pasado, esta organización invirtió 291,3 millones de euros, un 5,45% más que en 2012, a distintos programas de ayuda a los más necesitados dentro y fuera de nuestras fronteras. En concreto, atendió 2,5 millones de personas en España y otras 2,5 en países subdesarrollados.

La mayor parte de los recursos obtenidos por Cáritas (74,92%) procedieron de donativos privados, la mayoría de «pequeñas aportaciones» de particulares (el 58,70%). «Las aportaciones de las empresas y las administraciones públicas locales y autonómicas han disminuido lo que nos preocupa porque significa que las personas pobres tienen cada vez menos recursos», explicó Mora.

Pese al recorte de los fondos de las administraciones públicas, Cáritas ha invertido desde 2009 hasta 2014 «1.300 millones de euros para luchar contra la pobreza». «Un presupuesto muy importante y que pese a la crisis económica, la aportación de Cáritas sigue», indicó el secretario general, quien a renglón seguido recordó que «la pobreza en España es cada vez más intensa, extensa y crónica». «Debemos estar alerta ante una sociedad en la que aumenta la pobreza y la desigualdad. Hay un mundo que está roto, fracturado y que es injusto», denunció.

El número de voluntarios también ha aumentado. Según refleja la Memoria de Cáritas 2013, el año pasado 78.017 personas trabajaban en esta institución de la Iglesia sin percibir ninguna remuneración, un 10% más que un año antes y nada menos que un 30,7% más que hace cinco años.

«La Iglesia tiene que felicitarse porque a través de Cáritas está mostrando un aspecto de la Evangelización que es fundamental: el amor a los pobres», afirmó monseñor Atilano Rodríguez, obispo responsable de Cáritas, quien a renglón seguido, sin embargo, apuntó que también es necesario «ser crítico y no quedarse en la autocomplacencia».

En este sentido, el obispo de Sigüenza-Guadalajara recordó que «el amor de Dios nos exige una nueva creatividad ante las nuevas pobrezas que no se limitan a las necesidades materiales». «Hay muchas personas que sufren a causa de la soledad o el alejamiento de Dios. Por eso la actividad caritativa de la Iglesia no puede quedarse solo en prestar ayuda material, es necesario un nuevo planteamiento», añadió.

Via ABC

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Escrito por Redacción

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