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Berta Cáceres: memoria viva, semilla de justicia y lucha.

En estos días, en que los humanos estamos destruyéndonos a nosotros mismos, al destruir la CASA que habitamos, este lugar que fue creado por la Palabra del Dios vivo; nos hace mucho bien retomar la espiritualidad del hermano Francisco de Asís, la cual quedó regada en todo el mundo. San Francisco, vivió en un encuentro armónico con la creación, su mirada, palabras, oraciones y gestos siempre lo llevaron a tener una relación hermanable con todas las criaturas, sin destruirlas, explotarlas y conquistarlas, sino, en un encuentro que se basaba en la simple presencia, de experimentarse hermano de todo lo creado. Junto con Francisco de Asís, hacemos presente a tantos hombres y mujeres, que han dado la vida amando y defendiendo la creación con su territorio, una de estas defensoras es Berta Cáceres, la cual nos dejó un legado de espiritualidad de la creación y un modo de habitar este planeta.

“La madrugada del 2 de marzo de 2016 en la ciudad de La Esperanza, Intibucá, las balas criminales mandadas por la empresarios y políticos, quienes miraron en peligro sus intereses económicos, quitaron la vida de la luchadora, defensora de derechos humanos y coordinadora del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras, Copinh, Berta Isabel Flores Cáceres. 

Berta Cáceres junto al Copinh, lideraba la lucha contra la instalación de las represas hidroeléctricas y de forma concreta en contra del proyecto Agua Zarco de la empresa Desarrollos Energéticos S.A (DESA)” . En este cuarto aniversario de la “siembra” de Berta, organizaciones defensoras de Derechos Humanos, siguen señalando la deuda que se tiene en cuanto justicia y verdad en este asesinato, que se vuelve significativo ante la trayectoria de impunidad que viven los y las defensoras de DDHH y sus territorios, en Honduras y la región.

Un año antes de su asesinato, el 20 de abril del 2015, Berta Cáceres recibió en San Francisco, California el Premio Ambiental Goldman. A continuación, su discurso profético y desafiante para los que caminamos por esta CASA COMÚN, retomemos sus palabras que son luz e inspiración.

“En nuestras cosmovisiones somos seres surgidos de la tierra, el agua y el maíz. De los ríos somos custodios ancestrales, el pueblo Lenca, resguardados además por los espíritus de las niñas que nos enseñan que dar la vida de múltiples formas por la defensa de los ríos es dar la vida para el bien de la humanidad y de este planeta.

El COPINH, caminando con otros pueblos por su emancipación, ratifica el compromiso de seguir defendiendo el agua, los ríos y nuestros bienes comunes y de la naturaleza, así como nuestros derechos como pueblos.

¡Despertemos¡¡Despertemos Humanidad¡Ya no hay tiempo.

Nuestras conciencias serán sacudidas por el hecho de solo estar contemplando la autodestrucción basada en la depredación capitalista, racista y patriarcal.

El Río Gualcarque nos ha llamado, así como los demás ríos que están seriamente amenazados. Debemos acudir. 

La Madre Tierra militarizada, cercada, envenenada, donde se violan sistemáticamente los derechos elementales, nos exige actuar.

Construyamos entonces sociedades capaces de coexistir de manera justa, digna y por la vida. 

Juntémonos y sigamos con esperanza defendiendo y cuidando la sangre de la tierra y los espíritus.

Dedico este premio a todas las rebeldías, a mi madre, al Pueblo Lenca, a Río Blanco y a las y los mártires por la defensa de los bienes naturales”.

hoy Berta, tus palabras resuenan muy dentro de nuestras vidas, a todas y todos los que seguimos defendiendo, la “Madre Tierra militarizada, cercada, envenenada, donde se violan sistemáticamente los derechos elementales, nos exige actuar.” Berta tu memoria martirial nos mueve a los seguidores de Jesús, a resistir con esperanza, a cuidar con ternura y a defender esta Madre Tierra, donde habitamos en igualdad como creaturas. Bien dijiste Berta, somos parte de los ríos, de las montañas, de los bosques, de las flores y frutos, en una palabra, somos Tierra que se transforma y da vida, pero muy frágil y finita, como la “hermana agua”, que se está agotando, se continúa contaminando y privatizando por parte de los empresarios extractivistas.

El cuido de esta CASA COMÚN nos compete a todos y todas, hay que cambiar nuestras prácticas y modos de vivir, de consumir y estar en el mundo, eso nos toca a cada humano. Sin embargo, los mayores destructores, explotadores y contaminadores son todos los empresarios y políticos, también, algunos obispos y líderes religiosos, que con su silencio son cómplices del crimen y destrucción que producen estas empresas como: la minería, las hidroeléctricas, los mono cultivos, los cultivos transgénicos, los proyectos urbanistas, y las empresas gaseosas. Partiendo de Jesús, afirmamos, “no se puede servir a dos señores…al Dios de la Vida y al extractivismo” (Lc 16,13).

Estamos a un año más de tu “siembra” Berta, de estar presente en el pueblo con sus luchas en defensa de la VIDA con toda su biodiversidad; Berta, inspíranos moviendo nuestras consciencias, como bien lo dijiste, transmítenos tú mismo espíritu, ese mismo “de las niñas que nos enseñan que dar la vida”, ese mismo espíritu que nos une, en un solo canto y baile en cada río y espacio de agua que resiste con rebeldía en nuestra “hermana la madre tierra”.

René Arturo Flores, OFM

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Escrito por Redacción

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