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Abrir la mirada. Por @juanad15a21

“Baires no se da cuenta que las horas se me van de entre los dedos… que los caminos de asfalto y los relojes me llevan a la hora que no quiero. Que la inmensidad de los edificios y la fragilidad de una plantita crecida en la pared me devuelven mi rostro de miedo; y con esos ojos me miran el alma. Y me preguntan:

¿Qué es la vida?”

Se dice que hay tres momentos en que se “hace” filosofía: el asombro, la duda y las situaciones límites.
Puedo afirmar que en este momento me siento una filósofa en plenitud!
Creo que hacer filosofía es preguntar el porqué del porqué del porqué y así hasta el infinito. No tanto por la respuesta sino por el ejercicio de desvelar de la obviedad y retomar de sentido lo cotidiano. Que es donde se encuentra lo sagrado. Claro que el almacenero o mi hermano me arrojan un zapato por la cabeza en el primer porqué… Pero los voy a invitar a un ejercicio.

Dicen que la poesía nació para que la muerte no tenga la última palabra y para que los locos tengan un «Cómo» para el amor.
Los invito al ejercicio de dejar que la luz les llene los ojos, ¡asómbrense de la vida! Que nunca es tan obvia aunque lo parezca.
Duden de lo obvio.
Párense en el umbral de la propia existencia a pensar, a preguntar (y preguntarse) ¿porqué?

La condición del que existe es tan volátil.

Con un soplo desaparecería. Mas renace entre grietas.
Adónde esta el umbral del alma? La puerta del espíritu humano?
La raíz de la vida?
La mano que me sostiene?
La Vida que Es y de la cual pendo?
Porqué le has dado cuerda a mi reloj?
Te amo.

 

Piensen en la infinidad de veces que Dios paso por su vida y ustedes mismos estaban ausentes. O, gracias al Señor, lo captaron y hubo un encuentro.
¡Demos gracias por todo el amor en nuestra vida hermanos!

Yo quiero agradecer en mis amigos por hacerse signo y Presencia.
Porque aunque me arrojan el zapato a mi lado filosófico, siempre están. Y están para el amor. Y no cualquier amor.
Gracias a Yani por su sencillez, gracias a Juampi por compartir y permitirme compartir lo mas sagrado que los dos tenemos: la Vida. Gracias a Martin por cuidarme como una hermana. Gracias a Laura. Gracias a la JuFra de Argentina. Gracias a la OFS, en particular a la Frate Kolve y a Angelica mi Madre OFS.  Gracias a Sergio por sus letras.

Gracias a Gabriel, que aunque ya me hable en español y me cambia las palabras… lo extraño tanto cuanto de grande es el océano que nos separa.
Y así de grande es el Dios que nos une en fraternidad.

¡Gracias a la Vida!

Por Daniela Pelussi

@juanad15a21

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Escrito por Redacción

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Excelente noticia, la recuperación de la capa de ozono ya es un hecho