El censo de 2011 muestra una brecha alarmante entre el número de mujeres y hombres en la India Una campaña nacional pretende poner freno al aborto selectivo, una práctica habitual en el país

 

“Pague 500 rupias ahora y ahorre 50.000 más tarde”. Así se anunciaban en las clínicas rurales de Haryana, las técnicas de determinación del sexo durante el embarazo, cuando éstas empezaron a popularizarse en los años 80. Este estado del norte de la India encabeza el ranking de peor proporción de nacimientos entre hombre y mujer, donde nacen 834 niñas por cada 1000 niños, según el último censo de 2011Durante los últimos 100 años, los resultados de este censo han mostrado una marcada diferencia entre el número de niños y niñas, y por consiguiente entre hombres y mujeres. A pesar de que el aborto selectivo es ilegal en toda la India desde 1971, esta práctica es la primera forma de discriminación a la que debe enfrentarse la población femenina de este país, incluso antes de nacer.

En las sociedades agrícolas es común que exista una clara preferencia por los niños. Ellos heredan el apellido familiar y la tierra, y representan un seguro para la vejez de los padres. Al contrario que las mujeres, que acaban formando parte de la familia de su marido y cuya dote supone un gasto que muchas familias no pueden asumir. Un informe del Centro Internacional de Investigación sobre la Mujer indica que, debido a la presión social que tienen que soportar, las mismas mujeres prefieren hijos varones, y que esta preferencia se extiende también a las zonas más desarrolladas del país y a las familias con más poder adquisitivo.

En Andhra Pradesh, donde la Fundación Vicente Ferrer (FVF) trabaja desde hace más de 40 años, la proporción de sexos es de 993 mujeres por cada 1000 hombres, por encima del promedio nacional, que se sitúa en 919. Esta cifra ha mejorado en la última década: en el censo de 2001 la proporción era de 978 mujeres por cada 1000.

‘Salvemos las niñas’

Justamente fue en el estado de Haryana donde el primer ministro indio, Narendra Modi, anunció en enero de 2015 su plan ‘Beti bachao, beti padhao’ (salvemos a las niñas, eduquemos a las niñas) que pretende frenar el descenso de la población femenina y la discriminación contra las niñas. Describiendo el aborto selectivo como una “enfermedad mental”, Modi advirtió que si este tipo discriminación perdura podría tener “terribles consecuencias” en la sociedad india.

Este fenómeno provoca no sólo un descenso del número de mujeres en edad casadera, tiene también efectos mucho más dramáticos como el tráfico de esposas. Igualmente, supone un problema a nivel económico, puesto que la India pierde talento y diversidad en el campo laboral.

Beti bachao tiene como objetivo conseguir que nazcan más niñas y que sean cuidadas y educadas en igualdad de condiciones y así poder llegar a ser ciudadanas independientes. Con un presupuesto de 14 millones de euros, la campaña se centrará en concienciar y sensibilizar a la población, así como mejorar la eficacia de los servicios en materia de prestaciones sociales destinadas a las niñas y las mujeres. Para ello, el Ministerio de Desarrollo de la Mujer y el Niño trabajará en colaboración con varios otros ministerios como el de Educación y Salud. El plan se ha comenzado a implementar en los 100 distritos en situación crítica.

Con información de la Fundación Vicente Ferrer