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La visita de Francisco a Mexico, contrapunto entre una iglesia que huele a ovejas y otra que huele a incienso

Paco Ostos misionando en el Congo.
Paco Ostos misionando en el Congo.
Paco Ostos misionando en el Congo.

El Papa Francisco  ha salido al encuentro, como misionero,  para dar el beso de la Paz que pueda hacer despertar a un pueblo y a una iglesia casi dormida en su religiosidad y encerrada en ella misma.

Curiosamente esta magnífica visita ha dado un testimonio muy contrapuesto entre una iglesia universal que sale a la calle, ahí donde están los problemas y una iglesia encerrada en sus templos con unos programas litúrgicos que les llena sus agendas.

Una iglesia que huele a ovejas y otra que huele a incienso.

Una iglesia católica con horizontes amplios y otra donde la única frontera a atravesar esta al norte.

Una iglesia cercana al pueblo sufriente en sus diferentes dimensiones y otra que se resigna a la situación impuesta desde fuera y no saben cómo reaccionar.

Una iglesia evangelizada por Jesús y otra donde la Virgen de Guadalupe puede aletargar a un pueblo.

De hecho esta visita valiente y arriesgada del Papa Francisco ha sido todo un éxito de impacto a pesar de la lentitud en su preparación sobre todo por los agentes pastorales que apenas han hecho una pastoral preparatoria y que han delegado en terceros lo que tenían que hacer en colaboración con estos.

Francisco en Mexico
Francisco en Mexico

A pesar de ello este pueblo de fe ha salido a las calles y lugares de encuentro con el Papa Francisco, imponiéndose muchos sacrificios para poderlo ver en un abrir y cerrar de ojos, unos segundos tras horas de espera en unas noches frías e incomodas. Una visión de unos segundos en su paso,  pero de una gran intensidad.

El Papa Francisco ha ido a visitar a los  más marginados y sufrientes y a cada uno le ha llevado su cariño y una palabra de consuelo y de esperanza.

Sus palabras, basadas en su testimonio de vida han sido sencillas, claras y evangélicas. Sin engaños y sin paternalismos.

A los sacerdotes en la misa en Morelia, Estado de Michoacán, nos ha invitado a no ser clericales, profesionales de la religión, sino a orar con Jesús y no dejarnos paralizar y  dominar por la situación que se vive en el país, sino que animados por Jesús estemos al lado del que sufre y allá donde este el que sufre.

A los jóvenes, también en Morelia,  les hizo tomar conciencia de sus riquezas, principalmente la de tener una familias. Pero esa riqueza no les llevara a la esperanza si ellos no se implican con Jesús y hacen resistencia a todos aquellos que quieren utilizarlos impidiéndoles ser ellos.

Los retos son muchos, las dificultades enormes, pero con Jesús podrán llegar a obtener lo que les llenara y hará de este pueblo grande en la fe un ejemplo de solidaridad y de esperanza.

Esperemos que este Beso de Paz que el Papa Francisco, Misionero de la Misericordia haya dado a esta “bella  durmiente”,  tenga el efecto deseado y las manifestaciones de alegría de estos días, perdure  en este pueblo sufrido y abra a los agentes pastorales otras actividades más allá de sus  templos y de las fronteras del país, como misioneros “ad gentes”.

El Papa Francisco que llego casado visiblemente tras un largo viaje, con siete horas de cambio horario y una agenda muy rellena, con el paso de los encuentros en vez de irse manifestando mas el cansancio, fue encontrando voz, alegría y especialmente con los jóvenes al final de un día agotador en Morelia, se le notaba muy satisfecho y lleno.

El dio lo que tenía y a cambio se lleno de lo que este pueblo le ha dado.

 

Santiago de Querétaro – México.

Francisco Ostos Palma, Misionero de Africa (Padre Blanco)

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Escrito por Redacción

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