La alegría del Evangelio y el diálogo, 800 años después del encuentro entre Francisco y el Sultán.

Durante el tiempo pascual “los frailes, junto con el pueblo al que sirven, viven la alegría del Evangelio y representan un puente de diálogo con personas de otras religiones, especialmente musulmanes y hebreos”: así es como lo viven – según señala una nota enviada a la Agencia Fides – los frailes franciscanos de la “Fraternidad internacional para el diálogo” establecida por la Orden de los Frailes Menores en Estambul, recordando la experiencia de San Francisco, quién se reunió con el sultán Malik-al-Kamil en Damietta en 1219, y preparándose para conmemorar ese encuentro, 800 años después.

Según la información de la Agencia Fides, la fraternidad fue creada por el entonces Ministro general, fray José Rodríguez Carballo (ahora Arzobispo, Secretario de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica) y abierta oficialmente en 2004, como expresión del compromiso de la Orden de los Hermanos Menores hacia el diálogo ecuménico e interreligioso. Su casa de fundación es la parroquia de Santa Maria Draperis en Estambul, Turquía, donde los frailes también sirven en la parroquia de Saint Louis, dentro del territorio del Consulado de Francia.

“Dado que solo el 0,5% de la población local es católica, todo lo que los frailes dicen y viven toca la esfera del diálogo: desde el trabajo al intercambio espiritual y teológico. Debido a que el Islam es la religión predominante en Turquía (98% de población), los musulmanes sunitas, alauitas y sufíes son los principales partner del diálogo, pero también hay excelentes relaciones con las comunidades cristianas ortodoxas y protestantes”, señala en la nota enviada a la Agencia Fides fray Eleuther Makuta, fraile de la República Democrática del Congo y responsable de la comunidad.
“El pluralismo cultural – recuerda – ha marcado todos los aspectos de la Semana Santa, desde el ministerio ecuménico en la prisión del Lunes Santo hasta la Vigilia Pascual vivida conjuntamente por las comunidades parroquiales italiana, inglesa, francesa y española. Hemos recibido visitas de las autoridades civiles musulmanas. Dado que las parroquias católicas están estrechamente vinculadas, muchas liturgias se celebran en común, para aumentar el sentido de unidad que está al centro del misterio pascual”.

Fray Eleuthere Makuta explica: “En Turquía, uno percibe inmediatamente la catolicidad de la Iglesia: aquí los cristianos se ven llamados diariamente a dar testimonio común del Evangelio, especialmente frente a los grandes desafíos a los que se enfrentan, como la migración actual de refugiados de Oriente Medio y África”.
En esta histórica encrucijada del cristianismo, en una tierra marcada por la experiencia de San Pablo, los franciscanos viven la alegría de la Pascua durante todo el año: “Las puertas siempre están abiertas, especialmente en octubre, para un curso anual sobre el diálogo. Los frailes acogen a cuantos desean ponerse al servicio de Cristo en Turquía, por un período corto o largo”, concluye el fraile.

Agencia FIDES

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