Cómo los directores de JPIC trabajan para el cambio.

Capuchinos con Marcia Lee en una concentración.

Un ejemplo de como trabajar para acabar con las injusticias del mundo es el que realizan las diferentes órdenes franciscanas y otras congregaciones desde sus oficinas de JPIC.

No existe un “día de trabajo común” para aquellos que coordinan las oficinas de Justicia, Paz e Integridad con la Creación (JPIC)

“Es difícil definir un ‘día en la vida’, porque nuestro trabajo se ve directamente afectado por lo que está sucediendo en el mundo”. Así lo asegura,  Marcia Lee, directora de la Oficina de Justicia, Paz e Integridad de la Creación de la Provincia Franciscana Capuchina. de San José (EUA), añadiendo: “Nuestro trabajo se desarrolla en la intersección de nuestra espiritualidad franciscana con la lectura y la respuesta a los signos de nuestros tiempos”.

 

Para Brian Reavey, un marianista laico que trabaja como director de justicia, paz e integridad de la creación de la Provincia Marianista de los Estados Unidos, su trabajo “es diferente todos los días”. “De ahí, que sea una de las muchas razones por las que amo este puesto, asegura.

 

Multitud de tareas

En un día cualquiera, los directores de justicia y paz tienen que estar preparados para organizar talleres, reuniones o materiales que ayuden en la formación y educación de religiosos o de la comunidad en general; facilitar la comunicación dentro de las ordenes; asociarse con grupos externos para promover una causa en particular; o expresar las preocupaciones y perspectivas de su orden al gobierno de EE. UU.

Lo que sí es constante son sus esfuerzos para garantizar que las órdenes religiosas puedan llevar a cabo su misión de promover la justicia, la paz y el cuidado de la creación.

Los Marianistas están ahora trabajando en un nuevo proyecto utilizando una resolución de la Conference of Major Superiors of Men sobre paz y no violencia para desarrollar programas y actividades adaptadas a poblaciones específicas dentro de su provincia, como encuentros de oración y “activismo pasivo” para los aproximadamente 100 hermanos que están enfermos.

 

Trabajar con una variedad de grupos es típico de Reavey, quien detalla que una parte importante de su labor implica “unir a las personas”. Así sirve y apoya a unos 300 hermanos marianistas, 19 escuelas, tres universidades, cuatro centros de retiros y seis parroquias. También se asocia con organizaciones externas.

 

Acabar con las injusticias

Reavey desarrolla, además, su misión marianista con un enfoque en la educación, los pobres y los jóvenes. “Realmente queremos conseguir un cambio en el sistema, en todos los niveles de la sociedad donde hay injusticia”, explica.

Por otro lado, Kristin Lionetti, directora de políticas de la Oficina de Justicia y Ecología de la Conferencia Jesuita de Estados Unidos y Canadá, también describió su trabajo como promotor de la misión de la orden a la que sirve, particularmente su compromiso con los principios de la enseñanza social católica, tal y como lo recoge el diario National Catholic.

El padre jesuita Jean Denis Saint-Félix que encabeza la oficina, centra sus esfuerzos en alinear las prioridades de los jesuitas norteamericanos con las de los jesuitas de todo el mundo, mientras que Lionetti lidera los esfuerzos de promoción de la oficina, centrándose personalmente en la migración y los derechos humanos en Centroamérica. En su trabajo, Lionetti recibe mucha información de universidades, parroquias y otros socios sobre sus inquietudes, al mismo tiempo que rastrea la información del gobierno de los EE. UU.

Capuchinos durante una manifestación pro inmigrantes.

La oficina de Lionetti ejerce como altavoz de la orden ante el Congreso y la administración pero también educa a organizaciones laicas y a las distintas instituciones jesuitas, para ayudarlos a involucrarse en la promoción de estos valores.

Otras veces se ocupa de mostrar a los frailes lo que otros en su provincia están haciendo, realizar materiales para la formación de postulantes u organizar días de recolección de residuos.

Aunque a veces tiene dificultades para involucrar a los religiosos en un proyecto en particular, Lee cree que los frailes “no todos piensan lo mismo, pero todos tienen el mismo espíritu”.

Y agrega que a veces los frailes “no se dan cuenta de que lo que están haciendo no es otra cosa que tareas de justicia y paz”. Para aquellos que aún no ven la relación entre su ministerio sacerdotal y el servicio de JPIC,  “cuando logran ver la conexiones es realmente muy poderoso, y entonces el trabajo que hacen se transforma completamente”.

Pero quizás el desafío más importante en el trabajo de Lee es el estar a la altura de lo que invita a otros a hacer: “Si realmente estamos tratando de crear un mundo más justo y compasivo, realmente estamos trabajando para traer el Reino de los Cielos a la Tierra y eso significa que la forma en que vivo mi propia vida tiene que ser coherente con eso”. señala.

E insiste: “Es un gran desafío, pero no siempre soy tan buena como me gustaría”.

“La parte más difícil es escuchar tantas preocupaciones sobre los impactos reales de las injusticias en la vida de las personas, ser testigos de esas injusticias y la frustración ante la lentitud en los cambios”, afirma Lionetti.

“Nuestro trabajo se desarrolla en la intersección de nuestra espiritualidad franciscana con la lectura y la respuesta a los signos de nuestros tiempos”. Marcia Lee

Capuchinos con Marcia Lee en una concentración.

Los momentos de éxito ayudan a que el trabajo valga la pena

Para Reavey la diversidad de problemas en los que trabajar es un handicap: “Hay tantos problemas con los que involucrarse -continúa explicando- y es ese el bache en el que podemos estancarnos, como una parálisis por análisis, simplemente sentirse abrumados con tantos problemas”.

Pero la parte favorita de su trabajo es la diversidad ya que le gusta trabajar en una variedad de tareas con laicos y religiosos, en diferentes sectores de la sociedad y con varios ministerios, incluyendo escuelas y ministerios marianistas ricos y pobres en África y la India.

“Creo que la parte favorita de mi trabajo es … cuando veo la transformación en las personas, cuando se entusiasman con ser realmente hermanos con toda la creación y el resto de la humanidad”, concluye Lee.

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